Comer un buen pescado a la parrilla es sin lugar a dudas uno de los placeres más ricos de la vida. En esta técnica de cocción se aprovecha lo mejor del pescado, pues su sabor es intenso, su aroma potente y además es muy saludable.
Aunque para cocinarlo se usa un método muy sencillo, muchas veces terminas con la mitad del pescado pegada a la parrilla y aunque quieras una presentación visualmente agradable, al final solo puedes servir trozos en lugar del pescado completo.
Si esto te ha pasado alguna vez, seguramente comprendes muy bien de lo que te estoy hablando (creo que a todos nos ha pasado). Para que esta triste experiencia no se repita en tu vida, quédate a conocer el truco para que te quede además de sabroso, con una excelente pinta.
6Utiliza la sal gruesa o la harina como aliados
La sal gruesa aparte de dar sabor al pescado, también actuará en forma de ‘aislante’ natural para evitar que la piel se pegue de la parrilla. No es necesario exagerar en su uso, pero una cantidad generosa marcará la diferencia.
Otro aliado que puedes usar es la harina; esta se encargará de formar una delicada costra sobre el pescado y es especialmente recomendada en el caso de la cocción de pescados blancos como la merluza.
