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martes, 21 septiembre 2021 9:47

El galáctico que sustituirá a Leo Messi en el Barça

Hay momentos en los que parece que lo imposible se convierte en realidad; eso es algo que se ha comprobado con Lionel Messi y su salida del FC Barcelona. Un hecho que parecía que jamás llegaría a suceder, casi se hace realidad el año pasado con el famoso burofax y las ganas públicas del crack argentino de marcharse; sin embargo, Josep Maria Bartomeu ya tenía muchas cosas malas en su nefasta gestión como para permitirse ser el que dejara marchar al mejor jugador en la historia del club, por eso no cumplió su palabra y no lo dejó irse. Luego de un año cuando ocurrió exactamente lo contrario y el rosarino se quería quedar ha sido el club el que ha desestimado su continuidad; esto debido a que su salario es demasiado para tenerlo en un club arruinado y en el que no podría inscribirlo en LaLiga Santander.

El límite salarial del campeonato español impide que Messi encaje en las cuentas del club azulgrana; por ese motivo, aunado por supuesto a que el Barça no tiene dinero, es que el argentino se marcha luego de 21 años en la Ciudad Condal. Lo peor de toda esta situación es que, a diferencia del verano pasado, en esta ocasión no pueden pedir nada por su venta, pues el rosarino se marcha completamente gratis. Eso significa que no deja ni un euro en las arcas del conjunto blaugrana; además de que deja una huella imborrable que tal vez pasen muchos años antes de que alguien se llegue siquiera a acercar. Pese a todo eso, la entidad catalana, tal como lo explicó Joan Laporta, deberá concentrarse en el futuro y aprender no solo a vivir sin Messi, sino también replantearse muchas cosas como equipo.

Messi deja un gran vacío en el Barcelona

El argentino deja el Barcelona cuando no quería

Con el adiós de Messi se entiende de inmediato que deja un legado increíble; uno de múltiples récords, de momentos inigualables, con mucha magia que no se puede encontrar en cualquier lugar. Su salida representa un trauma que no se podrán quitar ni aunque así lo quieran; de hecho, las manifestaciones de cariño no se han hecho esperar y todos en Barcelona, además de muchas partes del mundo, lloran por su partida. Sin embargo, no es solo el hecho de que los dejará el que muchas veces resolvía los partidos con un regate, un pase o un disparo inesperado; la verdad es que duele debido a que se van esos momentos de alegría que brindó a la fanaticada durante tantos años. El problema es que el Barcelona continúa y las interrogantes crecen con respecto a quien podrá, si acaso, acercarse un poco a lo que él hacía.

Tal y como explicó Laporta en rueda de prensa y como quiso hacer ver Ronald Koeman tras el Trofeo Joan Gamper, la solución es centrarse en el futuro lo más rápido posible y tratar de llevar las cosas lo mejor que se pueda. Para eso las opciones son muy simples: que aparezca algún jugador que esté dispuesto a cargar con el equipo, ya sea una estrella como Antoine Griezmann o un joven aspirante como Ansu Fati; y de no ser así que llegue un fichaje de algún crack que sepa asumir la responsabilidad de lo que significa un club como el Barcelona. Con lo primero no hay muchas esperanzas, pues en la plantilla nadie, salvo Messi y unos cuantos, pudo responder a la exigencia; pero con lo segundo mucho menos, pues no existe posibilidad alguna de que el club fiche a un crack.

Un fichaje que es más que imposible

Haaland es el galáctico que quieren y no pueden tener

Pese a que se entiende desde un principio que ningún jugador en el mercado es capaz de hacer lo que Messi hace, también es igual de fácil de comprender que en caso de existir un jugador así, el Barcelona sería el último club con capacidad para ficharlo. En el mundo del fútbol hay muchos jugadores que generan ilusión, pero uno de los pocos que alcanza un estatus de «elegido» es Erling Haaland. El noruego es uno de los que hace más ilusión a los aficionados azulgranas y algunos medios se atreven a aventurar que existiría una posibilidad de que el Barça se lance a por su fichaje para que remplace al argentino y se convierta en el nuevo crack de la escuadra catalana; no obstante, los que se atrevan a aventurar esa posibilidad le mienten a los demás y a ellos mismos.

Si el Barcelona tuviera el dinero para fichar a un crack como Haaland, lo mejor hubiese sido que lo usara para retener a Messi; así que si no tenían el capital para hacer que el argentino se quedara, mucho menos lo tienen para fichar al noruego. La pantomima que hicieron hace unos meses de Raiola, agente de Haaland, visitando Barcelona y reuniéndose con Laporta, llenó de ilusión al barcelonismo; pero su fichaje está tan cerca como que de un salto una persona pueda llegar a la luna. Además, así tuvieran el dinero, el Borussia Dortmund está negado a negociar por su estrella; más aún al perder ya a Jadon Sancho. El Real Madrid luce más cerca de su fichaje, aunque sería el próximo año; por lo que Laporta y el Barça deberán renunciar a una contratación más que imposible e inventarse otra fórmula para sustituir a Messi.