No pudo ser. Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 proclamaron este sábado vencedores a la selección de Brasil en una final frenética ante España, que pesca una plata más importante de lo que parece. Así, el combinado nacional se medía en la tercera final olímpica de su historia. Justamente, las dos selecciones más potentes del cuadro.
Con un partido que llegó, otra vez, al tiempo extra de la prórroga, Brasil metía la marcha primero y se adelantaba ante España en la final olímpica de fútbol. El primer gol lo hizo el ex barcelonista Malcom, con mucha gasolina ya que había entrado en el campo en la prórroga. En un partido que tuvo de todo, los nuestros estrellaron hasta en dos ocasiones dos balones en el larguero en un lapso de tres minutos antes del final del partido. Oyarzabal metió el tanto del empate, pero Malcom lo deshizo en los minutos finales.
4Brasil dictó sentencia en esta final de los Juegos Olímpicos; fue mejor
A nadie le gusta perder finales, pero a Brasil mucho menos. Hasta 1950 vestía de rojo, pero el trauma del Maracanazo fue tal que cambió hasta el color del uniforme al amarillo que lució ayer; el mismo de los últimos setenta años. No tendrá que cambiarlo por este partido tras derrotar a una España en estos Juegos Olímpicos que pese a caer en la final promete mucho.
Si ganó Brasil fue, ni más ni menos, que porque fue mejor. El karma salvó a España en forma de fallo de Richarlison en un penalti que no lo era, por mucho que se señalara tras acudir al VAR. Pero más allá de la internada de Asensio en la que Diego Carlos casi se marcó en propia meta, las mejores ocasiones fueron brasileñas.
De Cunha, para más señas. El mismo que marcó el primer gol carioca en una jugada de comedia, después de varios rebotes y balones al área y ante la pasividad de la defensa española. Antes ya se había lucido una vez Unai, pero en esa última jugada en el tiempo añadido de la primera parte le dejaron vendido en el duelo decisivo de los Juegos Olímpicos.
