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La Audiencia reabre el caso del perro que apareció ahorcado en un cortijo abandonado de Jódar

La Audiencia de Jaén ha ordenado reabrir el caso del perro que apareció ahorcado en un cortijo derruido de Jódar (Jaén) y que fue archivado por el Juzgado de Instrucción número 3 de Úbeda (Jaén) el pasado mes de marzo al considerar que no existían suficientes indicios de delito.

De esta forma, la Audiencia resuelve favorablemente el recurso de apelación presentado contra el auto de archivo por la Asociación Protectora de Animales Galgos del Sur. La Sección Tercera de la Audiencia revoca en su integridad el auto de archivo, por lo que el juzgado de Instrucción deberá «proceder a la reapertura de diligencias previas» y dictar auto de acomodación al procedimiento abreviado contra el dueño del animal como investigado en esta causa.

Los hechos se remontan al pasado 10 de noviembre de 2020, cuando agentes de la Guardia Civil recibieron el aviso de la existencia de un perro ahorcado que estaba colgado de una viga de un cortijo abandonado en Jódar.

Tanto el Juzgado Instructor como el Ministerio Fiscal consideraron inicialmente que la autoría del ahorcamiento no estaba lo suficientemente acreditada, lo que llevó al equipo jurídico de Galgos del Sur a recurrir por entender que había «múltiples pruebas, indicios y contradicciones en las que incurría el propietario del animal en los interrogatorios practicados en sede judicial».

En el auto de la Audiencia, se recoge expresamente que el tribunal no comparte el criterio expuesto en la resolución recurrido» ya que «No cabe duda de que el ahorcamiento deliberado de un perro causándole la muerte resulta indiciariamente constitutivo de un delito de maltrato animal».

Añade que en diligencias, la jueza citó a declarar al dueño del animal como investigado y consideró que no existían suficientes indicios de autoría contra el mismo. Sin embargo, la Audiencia estima que «sí existen suficientes indicios de su responsabilidad».

En este sentido, hace hincapié en «las contradicciones» en las que incurrió el propietario del animal, que primero dio una versión alegando un motivo falso y posteriormente la cambió por otra.

«Merece destacarse que el investigado dio de baja al animal alegando una causa falsa (fallecimiento por accidente), para luego sostener en sede judicial que el perro se le extravió», señala el auto de la Audiencia. Añade que en las declaraciones del dueño «aparecen claras contradicciones sobre cuándo se produjo ese extravío o desaparición, y las circunstancias en que ésta se pudo producir, no constando que hiciera gestión alguna para localizar al animal».

Por su parte, Galgos del Sur ha indicado en un comunicado que ha recibido «con mucha satisfacción» la noticia de la reapertura de las diligencias por este «terrible caso de maltrato animal». «Este pobre animal que murió en la mayor indefensión y de forma muy cruel no puede quedar sin que se le haga justicia», ha expresado el cofundador de la asociación, Javier Luna.