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Cómo conseguir unas toallas suaves y perfumadas

Lo más importante de las toallas es que permanezcan suaves y perfumadas. Pues a nadie le gusta que tengas malos olores y mucho menos sean rusticas.

Con el tiempo, las toallas se terminan endureciendo. Esto se debe que mientras más uso y lavadas tienen, los residuos de cal en el agua se van acumulando entre los tejidos de las toallas, por lo que al secarse quedan rígidas y ásperas.

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Otro caso es que se pierde el perfume sin importar cuánto suavizante o lavado hagamos. ¿por qué ocurre esto?

Resulta que las toallas tienden a retener humedad y esto se debe a su constante exposición al agua y a un ambiente de baño. Pese a que exista un lavado óptimo muchas veces tienden a tener malos olores.

El uso constante , la exposición al agua, mal secado o un mal lavado, puede desencadenar olores desagradables. El olor impregnado en las toallas tiende a quedarse e incluso si esta es usada, el olor se queda en la piel.

Un olor desagradable o cualquier hongo generado en humedad, solo es indicio de una mala higiene a pesar de que cumplamos todos los procedimiento de higiene. Así que toallas rusticas más malos olores, creo que no es una combinación nada perfecta.

¿Cómo mantener las toallas suaves y perfumadas?

¿Cómo mantener las toallas suaves y perfumadas?

Si bien puede parecer imposible recuperar su suavidad original y hacer que permanezcan perfumadas, lo cierto es que se puede. Pues a continuación te daré varios secretos para que puedas tener las toallas como nuevas.

Posiblemente siempre hayas creído que al usar agua a elevadas temperaturas ayudaría a suavizar los tejidos, pero esto no es así. La verdad es que lo mejor es hacerlo con agua fría, esto se debe a que el frío evita que los tejidos se contraigan y además de que ayuda a que los colores se mantengan vivos.

Por otra parte, al momento de lavar las toallas es conveniente que lo hagas por separado. Con esto lograrás que puedan moverse con más facilidad dentro de la lavadora y así conseguir una limpieza más efectiva. Usa el suavizante que mas te guste.

Para mantenerlas lejos de olores molestos, la mejor forma para lograr que las toallas estén con buen aroma es previniendo la humedad. Para ello, lo más recomendable, es que las pongas un tiempo al sol luego de lavarlas y después de usarlas.

La mejores horas, son en la mañana antes de las 12 del medio día y al finalizar la tarde, cuando los rayos del sol sean un poco más suaves. Esto es para que las hebras no se endurezcan.

Para mantenerlas con buen aroma, el lavado debe ser una vez a la semana. Recuerda que el lavado regular evita por completo la aparición de malos olores. Sin importar si parece limpia, es necesario lavarla ya que esta entra en contacto con la piel.

Suavidad al máximo

Suavidad al máximo

Toque extra para suavidad es utilizar un suavizante ‘natural’ de fibras. Para que esto se pueda lograr sigue los pasos a continuación:

  1. Coloca las toallas en una cubeta y agrega agua fría suficiente para cubrirlas, luego añade un chorrito de vinagre blanco y un chorrito de zumo de limón.
  2. Deja las toallas remojar durante al menos 30 minutos, mientras les das vueltas para que así la mezcla penetre bien los tejidos.
  3. Luego enjuaga las toallas con agua fría para así deshacerte del limón y el vinagre. Escúrrelas bien antes de introducirlas en la lavadora.
  4. Por último solo tendrás que programar la lavadora para lavar con agua fría, y no te excedas con el detergente.

Luego de este proceso ten en cuenta que:

  • Debes sacudirlas para devolverles la forma. Para ello solo tendrás que extenderlas mientras las agitas.
  • Ahora debes secarlas al aire libre. Ten en cuenta que solo deben llevar un poco de sol el de la mañana y el de la tarde, cuando no está tan fuerte. Debe ser en un espacio aireado natural.

Adiós a los malos olores de las toallas

Adiós a los malos olores de las toallas

En caso que los malos olores sean fuertes y desees devolver el perfume y el suavizante a las toallas, lo que debes hacer es lo siguiente.

Lavar con vinagre. La primera opción para prevenir el mal olor y conseguir que las toallas conserven su suavidad es lavarlas regularmente en la lavadora con agua y una taza con vinagre. Se recomienda usar esto en lugar de suavizante para ropa regular.

Lo que debes hacer es agregar el detergente regular, metes las toallas en la lavadora, cuando empiece a cargar el agua agregas una taza de vinagre hasta el tope. Puedes añadir un poco de sal, esto es especialmente útil en las toallas de color ya que ayuda a mantener los colores de las prendas.

Siguiendo este procedimiento desde la primera lavada podrás conseguir que tus toallas se mantengan mucho mejor por un largo período. Evitarás los malos olores desde el principio.