La pregunta que divide al ciclismo: ¿cuál es la victoria más épica de Pogacar en el Tour?

El esloveno añade otra exhibición en el Tourmalet y nos obliga a un debate que quema: ¿cuál es su victoria más legendaria? Los próximos pasos del Tour darán más pistas.

Pogacar ha vuelto a hacerlo. Este jueves, en el mítico Tourmalet, ha firmado una exhibición tan brutal que la pregunta ya es inevitable: ¿cuál es su victoria más épica en el Tour? No es una cuestión de gustos, es un problema matemático: el esloveno acumula tantas gestas descatalogadas que elegir una sola se ha convertido en misión imposible.

El Tourmalet pide paso en la colección de obras maestras

La última joya de la corona llegó camino de la cima del Tourmalet. Una ascensión que ya es historia del ciclismo por lo que pesa el puerto y por la forma en que Pogacar dinamitó la etapa. No hubo ataque lejano ni estrategia de despiste. Fue la versión más depredadora del esloveno: acelerón en el momento justo, mirada a la cámara y a los rivales… y un par de minutos que convirtieron la etapa en un monólogo. Él mismo la ha colocado entre las más espectaculares de su carrera, y eso ya es mucho decir cuando hablamos de un tipo que colecciona días grandes como quien junta cromos.

Esta no es una victoria cualquiera. Es otro golpe sobre la mesa para recordar que, cuando el Tour entra en los Pirineos, todo gira en torno a un solo nombre. Y eso, en plena era de megaestrellas y equipos blindados, no tiene precio.

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Pogacar colecciona días grandes como quien junta cromos, y cada uno de ellos pide sitio a gritos en la historia.

De La Planche a Flandes: el álbum de los días inolvidables

El debate es un lujazo. Repasarlo es como abrir un quién es quién del ciclismo de los últimos cinco años. Ahí está La Planche des Belles Filles, la contrarreloj que en 2020 le arrebató el Tour a Roglic y presentó al mundo a un chaval de 21 años con cara de no romper un plato y piernas de acero. Aquello fue el nacimiento de un mito. Luego vino Lomzo y su Mundial de 2024, una cabalgada tan salvaje que parecía sacada de otra época. Y qué decir del Tour de Flandes 2023, donde Pogacar se coló en terreno clasicómano, entre adoquines y muros, para demostrar que no hay parcela del ciclismo que se le resista.

Suma y sigue. En el Tour 2024 camino de Plateau de Beille dio otra lección de autoridad, de esas que destruyen moralmente a cualquiera. Y antes, la etapa de Gredos en LaVuelta 2019, casi una profecía: debutaba un adolescente esloveno que ya asustaba. Incluso en el Giro de 2024, con victoria en Livigno, mostró una superioridad insultante.

El problema es que cada una tiene argumentos para ser la más épica. La Planche fue el golpe de efecto que lo cambió todo. El Mundial, el arrojo definitivo. Flandes, la universalidad. Y el Tourmalet, el último capítulo de una serie que no baja el nivel.

Cuando elegir duele: por qué el Tourmalet entra en la discusión

Se habla mucho de la 'era Pogacar' como una secuencia de números: maillots amarillos, clásicas, monumentos, un arcoíris... Pero lo que de verdad engancha es la narrativa. Cada gran victoria no solo suma un trofeo, parece escrita por un guionista con mucho café en el cuerpo. El Tourmalet tiene eso que convierte una etapa en leyenda: un coloso de los Pirineos, el Tour apretándose, y un líder que decide que la mejor defensa es un ataque que deja al resto sin aliento.

Quizá lo que define la épica de Pogacar es que nunca repite el mismo guion. A veces es la explosividad del kilómetro final, otras la paciencia suicida del ataque lejano. En el Tourmalet ha combinado autoridad con gestión del caos, y el resultado ha sido tan hipnótico como siempre. Por eso cuesta tanto elegir. Porque cada obra maestra llega cuando creíamos haberlo visto todo.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 Qué ha pasado: Pogacar ha vuelto a arrasar en el Tourmalet sumando otra exhibición que reactiva el debate sobre su victoria más épica.
  • 🔥 Por qué arde: Nadie en el ciclismo moderno acumula jornadas tan legendarias y cada una tiene argumentos de sobra para ser la número uno.
  • 📲 Lo que viene: Quedan etapas de montaña de sobra para que el esloveno añada otra página a este álbum imposible de cerrar.