El camino de Blanca Paloma hasta su disco de debut ha sido complicado. La artista fue la ganadora del Benidorm Fest en 2023. Sin embargo, aunque llegó a Eurovisión como una de las favoritas de esa edición, el resultado fue decepcionante, a pesar del cariño que España y Europa mostraron por su "Eaea".
Ahora la artista vuelve con un álbum que, bajo el título de "Trenza mía", y entre la electrónica de vanguardia, la raíz flamenca y hasta alguna influencia latina, acaba construyendo una nueva etapa para su carrera. Por eso, se ha sentado con el Diario Qué! para hablar del disco, de su nueva etapa e incluso de su visión de lo ocurrido en Eurovisión desde su paso por el festival.
Pregunta: Es tu disco de debut después de ganar el Benidorm Fest y Eurovisión, y quería saber... Para una artista que tiene ese bagaje detrás, sacar un primer álbum —ya no un sencillo, sino un disco que tiene más peso—, ¿hay algo más de presión que en un debut normal o, por otro lado, hay más libertad?
Respuesta: ¿Cómo lo he vivido? Ha habido diferentes momentos en los que he tenido presión, porque viniendo de Eurovisión, que es un fenómeno tan expansivo, hay una expectativa de mucha más gente de la que me hubiera imaginado lanzando mi primer álbum antes de venir al festival. Quizás en algún momento he sentido cierta presión, pero por suerte pude hacer un balance a mitad del proceso en un retiro. En esa semana de silencio, soledad y conexión con la naturaleza, entendí que nada es tan importante: mi primer álbum es muy importante para mí, pero la conclusión que saqué es que no podía faltarme a mí misma, a mi identidad. ¿Por qué estoy haciendo esto? Porque es una manera de expresarme y de conectar con los demás. Cuando entendí eso, pensé que quizá no tengo que llegar a tantísima gente, pero sí llegar de verdad a la que llegue, pellizcarle el corazón y llevarla a este universo de "Trenza mía.
Pregunta: Hablas de tu universo y quería saber de dónde nace esta combinación de sonidos que te caracteriza tanto: esto de jugar con el flamenco y la electrónica. Por ejemplo, noto aquí que "Cuento de hadas" es una canción donde hay una guitarra de rock, y después tienes "Tu recuerdo", que juega con la bachata. ¿De dónde sale ese deseo de mezclar tantos sonidos y jugar con tantas cosas?
Respuesta: Buena pregunta. Yo creo que forma parte del juego y del júbilo. En este proceso me he permitido salir de la zona de confort y fusionar sonidos. En la fusión hay una riqueza; músicas tan respetadas como el flamenco precisamente vienen del mestizaje. Para crear un sonido propio, he recurrido a diferentes influencias que consumo y que están en mi vida, las cuales se han podido abrazar en esta trenza. Para mí, que toda esa fusión y ese tapiz tengan un sonido propio y suenen a Blanca Paloma es un éxito; y haber creado una identidad sonora, también.

Pregunta: ¿Por qué se vuelve tanto al flamenco en España? Cada cierto tiempo, sin importar adónde vayamos con el rock o con el pop, hay que volver a eso.
Respuesta: Siempre, para saber adónde vamos, hay que saber de dónde venimos. Es muy importante recordar qué nos ha traído hasta aquí, qué sonidos cantaban nuestros ancestros cuando trabajaban —los cantos de trabajo—. Hay una riqueza cultural ahí que nos ayuda a entender de dónde venimos. Vivimos en un mundo en el que la globalización hace que todo se parezca cada vez más, y creo que no solo en el flamenco, sino en la diversidad de músicas folclóricas que hay en nuestro país, hay un auge por volver ahí, revisitarlas y traerlas a la contemporaneidad. Me estoy acordando de Rodrigo Cuevas y de Karmento, y de cómo cantar en la diversidad de lenguas que tenemos en nuestro país es una riqueza que nos da valor.
Pregunta: Sí que quería hablar de la apuesta en vivo, porque tanto en Benidorm como en Eurovisión fue muy trabajada. Con ese bagaje detrás, ¿cómo te planteas ahora la puesta en escena de este disco? Me parece que va a ser muy importante, porque es un álbum hasta teatral por momentos.
Respuesta: Musicalmente hay escenas que te llevan desde lo más íntimo y frágil, con una voz casi susurrada, a trances catárticos. Mi intención en las puestas en escena de esta gira va a estar muy centrada en la música, porque la puesta en escena de "Eaea" estaba concebida para un formato que vive de ese efectismo y porque en Eurovisión no se pueden llevar músicos en directo. Ahora que puedo, lo haré. La principal escenografía será la música. Habrá una batería, un bajo y estará Polo a las teclas y a la electrónica; ver toda esa música sonar en vivo es el mejor regalo que podemos hacernos. Estamos tan acostumbrados a ver cosas a través de las pantallas... Poder disfrutar de un show con sonidos emitidos en directo es volver a la esencia de la música. Obviamente, habrá dramaturgia y luces, pero no tendrán el peso principal del espectáculo. Quiero que sea la voz la que guíe al oyente y le lleve a los diferentes estados, desde los más vulnerables a la catarsis, pero siempre desde la celebración.
Pregunta: Hay una frase que te tengo que preguntar y que usas en tus notas de prensa, en las que describes el disco como un "manual del buen querer". ¿Me puedes explicar de dónde viene eso?
Respuesta: Soy una persona con mucha facilidad para vincularme desde siempre; a lo largo de estos lazos, he entendido que los vínculos más sanos, el buen querer, son aquellos que no se quieren poseer ni retener. Es un sentimiento que se riega, pero donde el otro permanece porque quiere hacerlo, o se va porque se quiere marchar. Cuando caemos en la toxicidad de los apegos, al final es algo egoísta. Hay otra manera de que alguien permanezca con nosotros: integrándolo. Cuando te ha faltado una persona a la que querías mucho, acordarte de lo bueno que te ha dejado es una manera de amar, de que siga estando contigo.
Pregunta: Fuiste representante de España en Eurovisión y sabemos lo que ha pasado con el festival este año, ya que España decidió no ir. Como exparticipante, ¿cómo lo has vivido? ¿Lo compartes?
Respuesta: Me he posicionado y lo he hecho público: me parece una buena decisión y la respaldo. Creo que no se está jugando limpio. Si Eurovisión expulsó a Rusia cuando invadió Ucrania, ¿por qué no se ha hecho lo mismo con Israel? Se sabe que Israel es un gran patrocinador del festival y hay que visibilizar que no se puede jugar con los derechos humanos; estos siempre tienen que estar por encima de todo, incluso de la música. Si la música es transformadora, es porque pertenece a un espacio-tiempo que habitamos y corresponde a lo que acontece; si no, sería solo entertainment, y la misión de la música es mucho más profunda.
Pregunta: Antes de terminar, siempre me gusta preguntarle al artista si hay algo de lo que le gustaría hablar y que se nos haya pasado en este proceso de promoción.
Respuesta: No sé lo que ha faltado por contarte, pero me gustaría destacar que las letras las he escrito yo, aunque hay otras que he tomado, como un poema de Sor Juana Inés de la Cruz. Lo musiqué hace tiempo porque en el siglo XVII las mujeres no tenían acceso a la educación y Sor Juana tuvo que encerrarse en un convento para poder cultivarse y no obedecer a las imposiciones sociales. Recordar a esas personas que fueron fieles a sí mismas en contextos difíciles forma parte de mi propio discurso. También está el poema de Fadwa Tuqan, que es palestina y lo recita mi amiga Lina. Como yo no encontraba las palabras para escribir una canción que contara cómo me sentía atravesada por todo eso, recurrí a ese poema. Todo lo que recaude ese tema se destinará a una asociación para la infancia en Gaza; poner mi granito de arena le da al disco una dimensión social. Todos mis referentes están homenajeados ahí: "Trenza mía" es una versión de una zambra de Estrella Morente, "La Tarara" nos recuerda al personaje que rescató Lorca y está la versión de la canción de la película por la que me nominaron a los Goya. Creo que es una buena amalgama. El verso de Sor Juana es la canción "Expresión" y el poema palestino se llama "Un instante".




