Un "zarandeo violento" causó las lesiones de la hija de Anabel Pantoja: El informe acorrala a David Rodríguez

La investigación judicial que rodea el presunto caso de maltrato infantil que afecta a la pareja conformada por Anabel Pantoja y David Rodríguez ha entrado en una fase decisiva. Ahora, la magistrada instructora ya tiene sobre su mesa el informe forense definitivo elaborado por el Instituto de Medicina Legal de Las Palmas, un documento que marca un antes y un después en el devenir legal de los implicados.

El texto redactado por los especialistas forenses atribuye un origen presuntamente violento a las graves lesiones que sufrió la bebé Alma, hija de Anabel Pantoja, a principios del año pasado. Los expertos de la Unidad de Valoración Forense Integral de Violencia Contra la Infancia y la Adolescencia han sido categóricos tras realizar un seguimiento exhaustivo durante todo un año. Su conclusión es firme, determinando que la niña fue víctima de un "zarandeo violento".

Este presunto acto detallado en el sumario es del todo compatible con el conocido síndrome del zarandeo, un mecanismo lesional sumamente peligroso que puede desencadenar daños neurológicos muy severos en lactantes. Según informa el medio Canarias 7, el retraso no se debe a ninguna traba procesal en los juzgados, sino que responde a un criterio estrictamente médico.

Los facultativos del IML necesitaban dejar pasar doce meses para evaluar con total precisión las posibles secuelas neurológicas en la pequeña de Anabel Pantoja. En el caso de los bebés, el cerebro requiere un tiempo prudencial para mostrar de una manera clara y evidente la evolución de unas lesiones que pueden derivar en problemas graves como retraso cognitivo, alteraciones motoras, cuadros de epilepsia o daño visual.

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La tarde en el centro comercial que desató la emergencia hospitalaria

La tarde en el centro comercial que desató la emergencia hospitalaria
La tarde en el centro comercial que desató la emergencia hospitalaria | Fuente: Europa Press

Para comprender cómo se llegó a este punto, resulta imprescindible repasar la reconstrucción de los hechos que ya obra en la causa. Todo el episodio lesional se sitúa en una franja horaria muy concreta: la tarde del nueve de enero de 2025. Aquel día, la pareja se desplazó hasta las instalaciones del centro comercial Mogán Mall. Tal y como declararon posteriormente ante el juez, Anabel Pantoja se bajó del vehículo para entrar a realizar una serie de compras en el recinto.

Mientras ella recorría las tiendas, David Rodríguez permaneció dentro del coche a solas con la niña. Precisamente en ese intervalo de tiempo, mientras la madre estaba ausente, es cuando el informe forense sitúa el supuesto "zarandeo violento". El documento de los expertos se apoya en una abundante literatura científica sobre esta afección y en una profunda evaluación psicológica realizada a las cuatro personas más cercanas a la menor en aquel momento, es decir, la propia madre, el padre, la abuela materna y la pareja de esta última.

Este análisis del contexto familiar ha permitido a los investigadores reforzar la tesis central de que las lesiones ocurrieron en ese instante puntual y bajo la responsabilidad directa de una persona determinada. A las cinco y nueve minutos de esa misma tarde, la situación se volvió crítica y la menor tuvo que ser trasladada de absoluta urgencia a la Clínica Roca, desde donde los médicos, al ver la enorme gravedad de su estado, ordenaron derivarla inmediatamente al Hospital Materno Infantil de Gran Canaria.

El ingreso en cuidados intensivos y el avance de la vía judicial

El ingreso en cuidados intensivos y el avance de la vía judicial
El ingreso en cuidados intensivos y el avance de la vía judicial | Fuente: Europa Press

La pesadilla médica no hizo más que empeorar durante las horas siguientes. En la madrugada del día diez de enero, la bebé ingresó en la planta de lactantes del hospital grancanario, pero una nueva y severa crisis obligó a los sanitarios a trasladarla rápidamente a la Unidad de Medicina Intensiva Pediátrica.

Allí permaneció ingresada durante varios días bajo una estrecha vigilancia especializada, mientras los médicos del Materno Infantil le practicaban numerosas pruebas diagnósticas con el objetivo de averiguar qué había provocado el derrame cerebral que presentaba.

Al encontrar indicios claros de un posible delito, el hospital emitió un parte de lesiones el diecisiete de enero que fue remitido de inmediato al juzgado de guardia correspondiente. Apenas un par de días después, el diecinueve de enero, se ejecutó la primera valoración médico-forense dentro de las diligencias previas. Así, la investigación judicial se incoó de manera formal el veintiuno de enero de 2025.

Afortunadamente, la evolución de la hija de Anabel Pantoja fue favorable dentro de la enorme gravedad del cuadro clínico. La niña logró salir de la UCI pediátrica el veinte de enero y recibió el alta hospitalaria definitiva el veintisiete de enero, tras pasar más de dos semanas completas ingresada. Ese mismo día del alta, tanto Anabel Pantoja como su pareja acudieron a comparecer ante la autoridad judicial en calidad de investigados, aunque en aquel momento el juez decidió no adoptar ningún tipo de medida cautelar contra ellos.

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La versión del padre frente a la contundencia de los especialistas

La versión del padre frente a la contundencia de los especialistas
La versión del padre frente a la contundencia de los especialistas | Fuente: Europa Press

Durante su declaración inicial ante el magistrado instructor, David Rodríguez ofreció su propia explicación sobre lo ocurrido dentro del vehículo. El investigado admitió ante el juez haberle dado "una especie de cachetes" a la pequeña, justificando esta acción al asegurar que la vio en mal estado y con aparentes dificultades para respirar.

Sin embargo, esta versión exculpatoria choca de frente contra el estricto criterio técnico plasmado por el Instituto de Medicina Legal. Los especialistas forenses sostienen con rotundidad que el cuadro de lesiones que presentaba la niña no resulta compatible de ninguna forma con unas simples palmadas o con maniobras de primeros auxilios mal ejecutadas.

El derrame cerebral y el estado crítico que la llevó a cuidados intensivos solo se explican, según los peritos, mediante un zarandeo de gran violencia. De esta forma, el informe médico apunta de forma muy directa al padre de la menor como el presunto responsable material de los hechos, si bien la causa continúa abierta y aún no se ha formulado una acusación formal en su contra.

La magistrada titular de la Plaza número 4 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de San Bartolomé de Tirajana tiene ahora la tarea de decretar una prórroga de seis meses en el proceso de investigación, una medida que ya ha sido solicitada formalmente por la Fiscalía.

Por su parte, el equipo legal que defiende los intereses de Anabel Pantoja y de David Rodríguez no se ha quedado de brazos cruzados. Hasta la fecha, han logrado incorporar al sumario dos informes periciales propios con la clara intención de contrarrestar la contundencia de las pruebas del IML.

El segundo de estos documentos elaborados por la defensa introduce una hipótesis alternativa, señalando que las graves lesiones de la bebé Alma podrían haberse producido no solo aquel nueve de enero, sino veinticuatro, cuarenta y ocho o incluso setenta y dos horas antes de la visita al centro comercial.