Reconócelo: a nadie le gusta pensar en el cáncer de páncreas, pero precisamente porque es silencioso, cada minuto cuenta. Un equipo de científicos españoles acaba de crear un test que puede cambiar las reglas del juego. Con solo una muestra de sangre y en pocos minutos, este prototipo detecta el adenocarcinoma ductal pancreático, el tipo más agresivo, y lo hace con una tecnología tan simple como la de un test de antígenos.
Así funciona el test que huele a cáncer de páncreas
El dispositivo, desarrollado por el Instituto de Química Avanzada de Cataluña (IQAC-CSIC), el Instituto de Investigaciones Biomédicas de Barcelona (IIBB-CSIC) y el Hospital del Mar Research Institute, se basa en la detección de una proteína llamada sAXL. Esta molécula, que todos tenemos, aparece en niveles altísimos en más del 70 % de los tumores de páncreas, lo que la convierte en un marcador muy fiable, según explica Pilar Navarro, investigadora del IIBB-CSIC y coautora del estudio publicado en Talanta.
El funcionamiento es tan cotidiano que casi sorprende: una tira reactiva similar a la que usamos para los test de COVID-19 o de embarazo. Al aplicarle plasma sanguíneo, si hay sAXL en exceso, la tira muestra una señal. “Es la primera aplicación de un inmunoensayo de flujo lateral cuantitativo para detectar sAXL en plasma”, comenta Juan Pablo Salvador, otro de los responsables del proyecto. En otras palabras, han conseguido que un análisis de laboratorio complejo quepa en un dispositivo del tamaño de un bolígrafo.
El test se probó con muestras de 20 pacientes con cáncer y 20 personas sanas del Hospital del Mar (Barcelona), y logró diferenciar con precisión quién estaba enfermo y quién no. Es una prueba de concepto, pero los resultados son tan prometedores que ya piensan en la siguiente fase: ampliar el número de pacientes y afinar la sensibilidad para que no se escape ni un solo caso.
Por qué este avance importa (y mucho)
El adenocarcinoma ductal pancreático es la tercera causa de muerte por cáncer en países desarrollados, y suele diagnosticarse cuando ya es tarde: más del 85 % de los casos se detectan en fases avanzadas, cuando la cirugía ya no es una opción. Tener una herramienta rápida, barata y que no requiera un laboratorio de última generación podría cambiarlo todo, sobre todo en zonas con menos recursos.
Una gota de sangre y cinco minutos bastan para identificar uno de los tumores más letales.
¿Cuándo podremos verlo en el médico de cabecera?
De momento, el prototipo está en fase experimental. Los propios investigadores insisten en que hay que recorrer un camino antes de que llegue a los centros de salud. Necesitan repetir el estudio con cientos de pacientes, no solo con 40, y mejorar la sensibilidad para que el test sea fiable al 100 %. Además, habrá que resolver cuestiones regulatorias y de fabricación a gran escala. Pero la dirección es clara: un diagnóstico rápido, asequible y sin necesidad de grandes máquinas.
La idea es que, en un futuro, cualquier persona con síntomas vagos —dolor abdominal, pérdida de peso inexplicada— pueda hacerse este test en su centro de salud y salir de dudas en minutos. Eso reduciría el miedo y, sobre todo, permitiría actuar antes de que el tumor avance. Como explica Navarro, “el objetivo es acercar la detección del cáncer de páncreas a la práctica clínica habitual”.
En la investigación, financiada con ayudas del CSIC y el apoyo de la Asociación de Pacientes con Cáncer de Páncreas (ACANPAN), también participan grupos del CIBER y del IDIBAPS. La colaboración entre químicos, biólogos y médicos ha sido clave para que este test no se quede en un artículo científico polvoriento, sino que apunte directo a la consulta del médico.
🧠 Para soltarlo en la cena
Un nuevo biomarcador detecta el cáncer de páncreas en sangre.



