A Matthew Perry lo mató la ketamina en octubre de 2023, pero la escena no fue la de un actor que se droga a solas en su jacuzzi. Este miércoles, un juez de Los Ángeles ha condenado a su asistente personal, Kenneth Iwamasa, a tres años y cinco meses de prisión por inyectarle repetidamente la droga, incluso múltiples veces el mismo día de su muerte. Se cierra así un caso que ha sacado a la luz la red de suministro que rodeaba a la estrella de Matthew Perry.
El asistente que se convirtió en verdugo involuntario
Iwamasa, que trabajó como asistente de Perry durante sus últimos meses, confesó el pasado agosto haber sido el responsable directo de administrar las dosis. Según la Fiscalía federal, le inyectó la ketamina "repetidamente sin capacitación médica", incluyendo varias inyecciones el 28 de octubre de 2023, el día que el actor fue hallado sin vida en su casa de Pacific Palisades. La sentencia le impone además dos años de libertad condicional y una multa de 10.000 dólares (unos 8.500 euros).
La investigación reveló que el doctor Salvador Plasencia, uno de los cinco implicados, instruyó a Iwamasa para que le suministrara la la droga incluso dejándole viales para que se la autoadministrara sin el equipo de seguridad adecuado. Un escalofriante desprecio por la vida de un paciente que arrastraba un grave historial de adicciones.
El asistente, sin formación sanitaria alguna, se convirtió en la mano ejecutora de una red que lucraba con la adicción de una estrella de Hollywood. Un papel que ahora paga con la cárcel.
La condena de Iwamasa es la segunda en este mediático caso, después de la de otro de los implicados, y la justicia ya ha dejado claro que no habrá tregua para quienes alimentaron la espiral autodestructiva de Perry.
La sentencia no devuelve a Chandler Bing, pero al menos cierra la herida judicial que ha mantenido en vilo a millones de fans.
La red de la ketamina que apuntó al actor
Junto a Iwamasa, otros cuatro acusados tejieron el entramado. Jasveen Sangha, apodada la 'Reina de la Ketamina', fue la proveedora principal. Los doctores Plasencia y Mark Chávez, y Erik Fleming, quien coordinó las entregas en el domicilio del actor, completan el organigrama de una operación que facturó miles de dólares a costa de la salud de una persona vulnerable.
Aunque Perry había hablado abiertamente de su lucha contra las adicciones en sus memorias, la red supo explotar su debilidad en lugar de protegerlo. El caso ha remecido a la industria del entretenimiento y ha reabierto el debate sobre el acceso a tratamientos de salud mental de las celebridades.
El actor, que durante una década encarnó al sarcástico Chandler Bing en 'Friends', se convirtió en un símbolo de la adicción silenciosa tras su muerte. Su legado televisivo sigue intacto, pero el eco de su tragedia personal resuena ahora en los tribunales.
De la pantalla al juzgado: el legado agridulce de Chandler Bing
Matthew Perry nunca ocultó sus demonios. En su libro Friends, Lovers, and the Big Terrible Thing detalló con crudeza sus recaídas y el precio físico que pagó, incluyendo una cirugía a vida o muerte por el abuso de opioides. La condena a su asistente es el epílogo de una historia que él mismo temía contar por completo. Pero también deja preguntas incómodas: ¿cómo es posible que alguien con tanta exposición y dinero quedara atrapado en una red tan burda?
Mientras los fans lloran a Chandler, el sistema judicial estadounidense pone el punto final. La sentencia de 39 meses para Iwamasa es contundente, pero insuficiente para calmar a quienes piden más controles sobre la prescripción de ketamina en tratamientos no supervisados. La muerte de Perry fue evitable, y esa certeza es lo que más duele.
La próxima vez que pongas un capítulo de 'Friends', tal vez recuerdes que detrás de aquella sonrisa sarcástica había un hombre que pedía ayuda a gritos y solo encontró a quienes se la vendían.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Kenneth Iwamasa, el exasistente de Matthew Perry, y una red de suministro de ketamina.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Condenado a 39 meses de cárcel por inyectar al actor la droga que lo mató, incluso el mismo día de su muerte.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque cierra tres años de pesquisas y deja un sabor amargo: el lado más oscuro de la fama y la adicción.




