Si Verónica Forqué levantara la cabeza, probablemente se llevaría las manos a la cabeza. O al menos eso es lo que creen sus amigos más cercanos, que han cargado con dureza contra el libro que su hija, María Iborra, acaba de publicar sobre ella.
Salseo-O-Meter
Nivel de salseo: 8.5/10. Un drama familiar con tintes de tragedia, revelaciones íntimas y una hija que se enfrenta al círculo de amistades de su madre. Este tipo de historias tienen cuerda para semanas.
El libro que ha encendido la mecha: intimidades que nunca debieron salir a la luz
La polémica no es nueva, pero se ha intensificado ahora que los amigos de la actriz han alzado la voz. No soy Verónica Forqué salió el 7 de mayo y desde entonces no ha dejado de generar titulares por la crudeza de sus confesiones. María Iborra, la hija, relata la vida de su madre sin filtros, incluyendo detalles que muchos consideran sobrantes.
Entre los pasajes más comentados está el que describe cómo Verónica consumía cannabis de forma habitual un detalle que algunos interpretan como un estigma innecesario.
Y luego está el ‘casting de pañuelos’, la expresión que utiliza María para referirse al momento en que su madre eligió el pañuelo de seda con el que se suicidó el 13 de diciembre de 2021. Un detalle que ha dolido especialmente a quienes la querían.
‘Verónica no lo hubiera hecho nunca’: los amigos que han alzado la voz
El Español ha podido hablar con varias personas del círculo más íntimo de Verónica Forqué. Una de ellas, una gran amiga que la acompañó en sus últimos años, se muestra contundente: ‘Ella no lo hubiera hecho nunca así’, asegura, y añade que Vero era muy celosa de su intimidad.
El director Juan Luis Pérez Iborra, que no tiene parentesco con el exmarido de Forqué, también ha sido muy crítico. En un acto reciente dijo sin titubeos: ‘No me ha gustado el libro. Pienso en Verónica y Verónica no lo hubiera hecho nunca’.
Juan Luis la vio apenas diez días antes de su muerte, y la recuerda muy triste. ‘Nunca entendí eso’, lamenta, y pide tomarse en serio la salud mental.
¿Qué lleva a una hija a publicar la cara más oscura de su madre?
María Iborra sostiene en sus páginas que ‘a ella le gustaría’, dando a entender que su madre hubiera dado el visto bueno. Pero lo cierto es que no lo podemos saber. Y ahí está el drama.
Manuel Iborra, exmarido de Verónica y padre de María, prefiere no hacer declaraciones públicas, pero según ha podido saber este periódico, está al lado de su hija y la apoya incondicionalmente. Un contrapunto que añade más capas a la historia.
Especialistas en salud mental han señalado que este tipo de referencias, cuando se exponen sin contexto clínico, pueden contribuir a una narrativa sensacionalista que no ayuda a comprender la complejidad del sufrimiento emocional. El libro, aunque bienintencionado, se ha adentrado en un terreno pantanoso que la propia Forqué probablemente no habría pisado.
Lo que queda claro es que la publicación de No soy Verónica Forqué ha reabierto el debate sobre cuánto debemos exponer de la vida de alguien que ya no está.
Aunque el libro se defienda desde el amor, la crudeza de algunas revelaciones parece, para muchos, un paso más allá de lo necesario. El entorno de Verónica Forqué está ‘escandalizado’, y eso es algo que debería hacer reflexionar a la autora.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Verónica Forqué, la querida actriz, y su hija María Iborra, que ha escrito un libro muy íntimo sobre ella.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Amigos íntimos de Forqué consideran el libro ‘innecesario’ y lleno de detalles morbosos que ella nunca habría aprobado.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque nadie se aclara sobre si es un acto de amor o un ajuste de cuentas que traspasa líneas que no se deberían cruzar.



