Reconócelo: cuando escuchaste que una película había provocado desmayos y vomitonas en plena sala de cine, te entró un morbo tremendo. A mí también. Y mañana puedes comprobarlo desde casa porque 'La sustancia' aterriza en HBO Max el viernes 15 de mayo.
Te lo avanzo sin spoilers: es una locura. Pero no una locura de sustos baratos. La ópera prima de Coralie Fargeat con Demi Moore al frente es body horror del que te agarra las entrañas con guante de seda. Tanto, que en su estreno en cines hubo quien abandonó la sala o, directamente, le devolvió las palomitas al asiento.
Si te gusta el terror que te deja pensando en lugar de saltar del sofá, quédate. Aquí no hay monstruos digitales: el 80% de los efectos son prácticos, con 21.000 litros de sangre falsa empapando cada plano. Casi nada.
De qué va 'La sustancia' (y por qué te va a dejar pegado al sofá)
La historia sigue a Elisabeth Sparkle, una estrella del fitness televisivo que, al cumplir años, es despedida sin miramientos. Desesperada por recuperar la fama, se inyecta un suero comprado en el mercado negro que promete "una versión mejor de ti misma: más joven, más bella, más perfecta". Y de esa jeringuilla nace Sue, su alter ego rejuvenecido y tan ambicioso como ella.
La directora no se corta un pelo. Coralie Fargeat confesó a nuestros compañeros de Sensacine que la idea le explotó al cumplir los 40, cuando sintió que la sociedad empezaba a borrarla. Así que 'La sustancia' es una alegoría feminista sobre la cosificación: el cuerpo de la mujer como mercancía con fecha de caducidad.
El disgusto no viene solo de la sangre: el espejo feminista que nadie pide
Aquí es donde la película se vuelve más incómoda. No hablo ya de las escenas gore —que las hay y muy bestias—, sino de cómo te obliga a mirarte al espejo. Elisabeth lo entrega todo por seguir encajando en un mundo que castiga la edad. Y esa presión estética, por desgracia, nos suena a todas.
Y es que en los cines se vivieron escenas de desmayos, vómitos, y abandonos en masa. No me extraña. La combinación de gore visceral y crítica social te deja el cuerpo revuelto y la cabeza dando vueltas durante horas. El periódico Los Angeles Times la definió como "brillantemente repugnante y desquiciada", y no le falta razón.
Por si fuera poco, el monstruo final de la cinta fue todo un reto. Los primeros diseños tenían una mirada demasiado masculina, hasta que Pierre-Olivier Persin dio con la tecla: un "Picasso de las expectativas masculinas", como bien recogió Vulture. Así que incluso la criatura más grotesca tiene un mensaje detrás.
Por qué 21.000 litros de sangre falsa dan más miedo que el mejor CGI
Aquí va el dato que te deja con la boca abierta. Solo un 20% de los efectos de 'La sustancia' son digitales. El resto es maquillaje, prótesis y litros y litros de sangre Karo. La apuesta por lo artesanal hace que todo resulte mucho más orgánico y, por tanto, mucho más perturbador.
El cerebro no reacciona igual ante un píxel. Cuando ves a Demi Moore cubierta de algo real, aunque sea falso, tu cuerpo activa las mismas alertas que ante una herida de verdad. Y ahí está el truco: el miedo no se piensa, se huele. Si te atreves, mañana 15 de mayo la tienes disponible en HBO Max.
🧠 Para soltarlo en la cena
El body horror feminista que usa 21.000 litros de sangre falsa.



