Ana María Ochea explica el truco del dedo meñique para depilar cejas en casa sin pasarte

La experta en diseño de cejas comparte un método infalible para no pasarse de rosca al depilar en casa. Con solo un dedo meñique y un lápiz, evitas el error que te deja las cejas asimétricas.

Reconócelo, depilarse las cejas en casa es una lotería. O te quedas corta con miedo a pasarte, o te confías y acabas con dos hermanas pequeñas que no se hablan. A mí me ha pasado más veces de las que admito, y seguro que a ti también. Por suerte, la experta en diseño de cejas Ana María Ochea tiene un truco tan sencillo que hasta yo puedo aplicarlo sin acabar en urgencias estéticas: usar el dedo meñique como guía.

El drama de las cejas en casa (y el error que te deja la mirada descompensada)

Ana María Ochea, con más de diez años diseñando cejas, lo tiene claro: "siempre quitamos pelitos de más y terminamos estropeando la forma sin darnos cuenta". El punto más crítico, según cuenta, es la zona inicial de la ceja, esa que está más cerca del tabique nasal. Ahí se acumulan los remolinos y los pelillos rebeldes que nos piden a gritos que los arranquemos. Pero si te pasas, ensanchas visualmente la nariz y separas los ojos, un efecto que te descoloca todas las facciones.

La pinza es rápida y adictiva, y ese "un pelito más" es la puerta de entrada al desastre. Por eso Ochea no recomienda a sus clientas depilarse en casa más allá de un mantenimiento puntual entre visitas. Pero como la vida es la que es y no siempre podemos ir al salón, ha compartido un paso a paso infalible.

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El truco del meñique: así sabrás exactamente qué pelo eliminar (y cuál no tocar ni con un palo)

Ochea lo explica en sus vídeos de Instagram: pon el dedo meñique en vertical en el centro del entrecejo, justo sobre el puente de la nariz. Todo el vello que quede dentro de esa línea imaginaria que dibuja el dedo —es decir, entre el meñique y la ceja—, se puede quitar con cuidado. Lo que quede fuera, ni lo toques. "Así sabes que nunca te pasas", resume la experta. Simple y brillante.

Antes de lanzarte a la depilación, conviene que marques los tres puntos clave de tu ceja con un palito, como recomienda Ana María: el inicio, el arco y el final. El inicio se alinea con la aleta interna de la nariz subiendo en recta; el punto alto pasa por la pupila desde esa misma aleta; y el final va desde la aleta externa hasta la comisura del ojo. Un lápiz de cejas te ayudará a trazar una línea guía por debajo, dejando un par de milímetros de margen para no apurar cerca del diseño. Luego, con las pinzas, tiras siempre en la dirección del crecimiento del pelo para no dañar el folículo.

La gracia del meñique es que frena el impulso de seguir quitando más allá de lo seguro. Te da un límite físico y visual que cualquier persona puede replicar sin necesidad de tener buen pulso ni un ojo clínico.

¿Sustituye este truco a un profesional? La realidad que no todos te cuentan

Ochea es tajante: un buen diseño de cejas siempre conviene dejarlo en manos expertas. El método del meñique y las marcas con lápiz están pensados para un mantenimiento rápido entre sesiones, no para rediseñar la forma desde cero. Si tu ceja es muy fina, asimétrica o tiene zonas sin pelo, la pinza casera puede agravar el problema. Pero si solo necesitas retirar algún pelillo despistado que estropea la armonía, el truco funciona de maravilla.

Lo bueno es que no necesitas productos especiales ni gastar un euro. Solo tu propia mano y un espejo. Y la satisfacción de no haberla liado.

🧠 Para soltarlo en la cena

El dedo meñique te guía para no depilar de más las cejas.