El verano es una de las épocas más esperadas del año, pero también una de las más delicadas cuando se trata de dejar el hogar vacío. Con las maletas hechas y la ilusión de un viaje por delante, muchos olvidan detalles fundamentales que podrían marcar la diferencia. Uno de los más importantes, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), y que muchas veces se pasa por alto, es desconectar correctamente los electrodomésticos antes de marcharse.
Según la OCU, tomarse unos minutos para seguir unas simples pautas no solo puede evitar accidentes domésticos, sino que además permite reducir considerablemente el consumo eléctrico innecesario. Un gesto tan sencillo como cerrar la llave del agua o desconectar el router puede ser la clave para unas vacaciones tranquilas y sin sobresaltos.
1Electrodomésticos grandes: vaciarlos, limpiarlos y dejarlos entreabiertos
Antes de cerrar la puerta de casa y poner rumbo a la playa o a la montaña, es imprescindible revisar el estado de los electrodomésticos principales del hogar. La OCU aconseja empezar por la lavadora, la secadora y el lavavajillas. Todos ellos deben ser vaciados por completo, con las puertas dejadas entreabiertas y las gomas bien secas. Este pequeño detalle evita la acumulación de humedad y, con ella, los molestos olores que pueden instalarse si los aparatos permanecen cerrados durante semanas.
En cuanto al frigorífico, si las vacaciones se van a extender por más de una semana, lo más prudente es vaciarlo, limpiarlo a fondo y dejarlo apagado con la puerta entreabierta. Además de evitar el desperdicio de alimentos, se impide la proliferación de moho y bacterias. Para quienes no puedan o no deseen apagar el frigorífico, la OCU recomienda al menos revisar su contenido y asegurarse de que no queden productos a punto de caducar.
Por otro lado, si se dispone de un congelador independiente, lo mejor es consumir todo su contenido con antelación. Un corte de luz inesperado durante la ausencia podría derivar en la descongelación de los alimentos y en una desagradable sorpresa al regresar. La OCU insiste en que, en caso de dejar el congelador funcionando, se etiqueten los alimentos y se coloquen recipientes por si hubiera algún tipo de filtración.
