Terelu Campos ha vuelto a mostrar su parte más vulnerable en ‘¡De viernes!’, esta vez durante una sesión de terapia emitida en directo con la psicóloga Ana Sierra en Telecinco. Tras su participación en el reality ‘Supervivientes’ 2025, la presentadora quiso afrontar en televisión muchas de las heridas que ha ido acumulando a lo largo de los años, entre ellas destacó el fallecimiento de su madre, los efectos del cáncer de mama, su imagen corporal, y, en especial, el miedo a perder la autonomía mental, como le ocurrió a María Teresa Campos.
Más allá del espectáculo, Terelu Campos se mostró humana y directa. Y lo hizo con frases que impactaron a la audiencia en ‘¡De viernes!’, como la dura petición a su hija Alejandra Rubio si llegara a padecer una enfermedad como la de su madre. Un testimonio que pone sobre la mesa el debate sobre la salud mental, los cuidados paliativos, el sufrimiento humano y los límites del deterioro cognitivo.
2El cáncer de mamas y las secuelas físicas y psicológicas marcaron su vida
Terelu Campos, además, dedicó parte de la sesión con la psicóloga para repasar su relación con el cáncer de mama, enfermedad que ha sufrido en dos ocasiones, recordó: «Siempre he tenido una aptitud optimista y positiva y eso me ha hecho pensar por qué me salvé yo». Continuó diciendo: «Me acostaba con miedo a que, mientras estaba durmiendo, se me cayeran los mechones de pelo, por eso dormía tocándome el pelo».
La peluca, que en ocasiones se presenta como solución estética, fue en su caso sinónimo de disfraz e incomodidad. Sentía que no era ella. También confesó que, si el primer diagnóstico fue un golpe fortísimo, el segundo la dejó completamente descolocada. «Me arrasó la vida porque no me lo esperaba. Fui a una revisión y pensé que era una broma», relató.
Ese segundo diagnóstico oncológico derivó en una decisión médica que terminó cambiando su vida: una doble mastectomía. Según explicó Campos, la operación tuvo un impacto en su cuerpo, pero sobre todo, en cómo se relaciona con su feminidad y con los hombres. «Tiene unas consecuencias físicas y psicológicas para relacionarme con el género masculino», admitió sin filtros.
