Dice la RAE del Funk: «Género musical nacido en los Estados Unidos de América a mediados de la década de 1960, que fusiona elementos del soul, jazz y ritmos latinos». Si se perdona empezar con una definición de diccionario, es importante entender la base del sonido de los australianos de Parcels para entender lo que hicieron anoche en Las Noches del Botánico. El ya icónico festival pasaba por el trago amargo de haber perdido una de las mayores estrellas que habían anunciado este año, un Morrissey ya más acostumbrado a cancelar conciertos que a presentarse.
Pero el quinteto de Byron Bay toma las influencias mencionadas, además de una inyección de pop moderno y de electrónica, y convierte su escenario en su propia fiesta. La sensación inescapable en vivo es la de ver un amanecer en alguna de las playas de Australia, o bien la de un club nocturno de los años del disco. Lo cierto es que la calidad instrumental de la banda, en particular la del guitarrista Jules Cromelin, era suficiente para convencer a los fanáticos y enamorar los nuevos conversos que se acercaron al evento por casualidad.
Desde que empezó el concierto, con una impecable 'Overnight', la banda tuvo a la audiencia en la palma de su mano. Lo cierto es que sus canciones, como las de sus adorados Daft Punk, están construidas sobre la repetición, y de la idea de ir sumando elementos y liberando tensión a través de la misma. Es un sonido que bebe mucho del house, ese hijo bastardo del disco music nacido en las mesas de los djs europeos en lugar de en las guitarras norteamericanas, pero a diferencia de otros herederos de la época del disco music, como LCD Soundsystem o el más reciente The Dare, los Parcels beben del mismo pozo que grupos como Chic o los proyectos en solitario de los Neptunes.
El primer tramo del concierto mantuvo el mismo tono, con canciones como 'Safeandsound' o 'Lightenup' obligando al público a moverse, y a bailar. Un día después de que el presidente de España tuviese que pedir perdón por actos de corrupción dentro de su partido, y el mismo día que Israel dejaba llover las bombas sobre Irán en el recinto del Jardín Botánico, Parcels borró todos los problemas del planeta, al menos por un par de horas.
LOS PARCELS TAMBIÉN SE BAILAN LENTO
Si un momento del concierto obligó a todos los presentes a prestar atención, fue el momento en el que el grupo bajó las revoluciones. 'Leaveyourlove' y 'Everyroad' sirvieron para construir momentos íntimos y potentes. Es el espacio donde los australianos toman el sonido del disco y lo acercan a su propio universo, un poco más indie y un poco más personal. No es casual que la explosión de este grupo se haya dado tan rápido, ni que sigan enamorando al público allí donde llegan.
Justo después dejaron que el baterista, Anatole "Toto" Serret, tomará el protagonismo. Una sesión de improvisación de varios minutos en la que el resto del grupo tomó sus propios instrumentos de percusión, y se dejó llevar por el que por unos minutos fue su líder. Es que lo cierto es que cada uno de los miembros de la banda controla su instrumento a la perfección, y es más que capaz de liderar una canción, un jam, o un solo extendido. Además, todos ellos tienen voces que saben utilizar, algo no necesariamente normal.
SIGUEN LAS NOCHES DEL BOTÁNICO
Tras pasar el mal trago de la cancelación de Morrissey las Noches del Botánico continúan adelante. Hoy será el turno de Morgan y Arizona Baby, y todavía quedan figuras como Zahara, Gente de Zona, Santana o The Roots por tomar una tarima que es ya patrimonio veraniego de Madrid.




