El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, demostró una vez más que está al tanto del contenido que circula sobre su figura pública en los medios de televisión y redes. Nuevamente, el día de ayer, ha entrado en el juego de ‘La Revuelta’, el programa de RTVE presentado por David Broncano.
El día miércoles, en uno de los segmentos del programa se lanzó un sketch protagonizado por el colaborador Jorge Ponce, en el que el humorista se apreciaba, gracias al montaje, viajando en el avión presidencial Falcon junto al líder socialista. La escena, que se volvió viral en redes sociales, tuvo respuesta directa del propio Sánchez, que ha usado su cuenta de X para enviar su opinión al respecto. ¿Le siguió la broma?
3La estrategia de Sánchez y el papel del humor en política
La respuesta del presidente Pedro Sánchez en esta broma mediática hecha en ‘La Revuelta' puede leerse desde varias perspectivas. Por un lado, sugiere una voluntad del presidente por conectar con el público joven, fiel a programas como ‘La Revuelta’ y ‘La Resistencia’, donde Jorge Ponce participa habitualmente. Este tipo de interacciones, aunque informales, ayudan a suavizar la imagen de los líderes políticos y les permite mostrar una faceta más accesible.
Por otro lado, es posible que Sánchez haya querido aprovechar la crítica habitual para desactivarla haciendo uso del humor. Al citar el sketch del programa de RTVE y hacer su propio chiste, le resta carga política al asunto y lo manejaría como una anécdota viral que lo estaría mostrando como alguien con capacidad para reírse de sí mismo. Esta estrategia ya ha sido utilizada por otros políticos, especialmente en campañas electorales o momentos de alta exposición mediática, para controlar los relatos mediáticos desde la informalidad.
Con las redes sociales tan activas con todo lo que pasa al momento, cualquier reacción puede viralizarse en segundos, y los políticos que tienen destrezas para moverse con agilidad en este terreno ya tienen ventaja evidente en términos de imagen pública. En el caso de Ponce, la colaboración indirecta entre Sánchez y el equipo de ‘La Revuelta’ demuestra cómo se puede generar contenido político y humorístico a la par, sin necesidad de crispación.
