Muchas personas sienten que tienen una conexión especial con su perro, gato u otra mascota, y aunque para otros muchos no es tal, la ciencia se ha encargado de analizar a lo largo del tiempo ese vínculo existente entre ambos y que puede trascender lo conocido hasta el momento.
Tal y como muchos piensan, la conexión cerebral con una mascota es real, y es que los avances científicos han podido llegar a observar la existencia de una vinculación entre dos especies distintas, y que, de alguna forma, confirma un pensamiento que han defendido desde siempre muchos amantes de los animales.
7LA ALTERACIÓN QUE AFECTA A LA SINCRONÍA CON LOS PERROS
Para poder comprobar si hay determinadas condiciones genéticas que puedan tener influencia en dicha conexión, los investigadores incluyeron dentro de su estudio a perros que tenían una mutación en el gen "Shank3". Este gen se encuentra relacionado con la capacidad de comunicación entre neuronas y tiene gran importancia en todo lo relacionado con la atención. Su alteración en el caso de seres humanos ha sido relacionada con trastornos del espectro autista (TEA).
Los perros que presentaban dicha mutación y a los que se les ha diagnosticado un comportamiento disfuncional canino, mostraron dificultades a la hora de poder mantener la atención durante las pruebas. Esto suponía que eran incapaces de sincronizar su actividad cerebral con la de las personas durante las propias interacciones. De esta forma, esa conexión apreciada o no tenía lugar o lo hacía de forma mucho más débil.
