El absentismo en las Inspecciones Técnicas de Vehículos (ITV) continúa siendo un problema alarmante en nuestro país por la cantidad de conductores que deciden no realizar las inspecciones. Según los últimos datos publicados por la Dirección General de Tráfico (DGT), en 2023 se impusieron 641.126 sanciones a conductores por circular con la ITV caducada, un 62% más que en 2015. Este incremento no solo refleja un incumplimiento masivo de la normativa, sino también un riesgo creciente para la seguridad vial y el medio ambiente.
La DGT y AECA-ITV, la patronal del sector, han expresado su preocupación por esta tendencia, que pone en peligro a todos los usuarios de las vías públicas. Circular sin la ITV en vigor no solo conlleva multas de hasta 500 euros, sino que también puede dejar desprotegidos a los conductores en caso de accidente, ya que muchas aseguradoras se niegan a cubrir los daños si el vehículo no ha pasado la revisión obligatoria.
1El preocupante aumento de vehículos sin ITV en vigor
Los datos de la DGT no dejan lugar a dudas: el número de sanciones por circular sin la ITV en vigor ha aumentado drásticamente en los últimos años. Si en 2015 se registraron 396.666 infracciones, en 2023 la cifra ascendió a 641.126. Este incremento sitúa la falta de ITV como una de las principales causas de sanción, pasando de representar el 8,2% de las multas en 2015 al 12,3% en 2023.
Este fenómeno no solo evidencia un incumplimiento generalizado de la normativa, sino también un deterioro en la cultura de la prevención entre los conductores. La ITV no es un mero trámite burocrático; es una herramienta esencial para garantizar que los vehículos circulen en condiciones óptimas de seguridad y respeto al medio ambiente.
