El Real Madrid de Carlo Ancelotti atraviesa un momento crítico en la temporada. La derrota sufrida ante el Espanyol por 1-0 este sábado 1 de febrero dejó una profunda preocupación en las filas del equipo blanco, no solo por el resultado, sino también por las circunstancias que rodean la situación.
Ancelotti, visiblemente molesto, dejó claro que la situación es insostenible y que la dirección deportiva del club debe tomar decisiones drásticas en el mercado de fichajes.
Pero lo que más preocupa es el golpe que sufrió el equipo en forma de una nueva lesión clave: Antonio Rüdiger se rompió a las puertas de una serie de partidos decisivos.
4La rotura de Rüdiger pone en evidencia la falta de refuerzos de Ancelotti
Lo que más ha enfadado a Ancelotti tras la derrota ante el Espanyol es la falta de movimientos en el mercado de fichajes. Durante el verano, el Real Madrid decidió no realizar fichajes significativos para reforzar la defensa, una decisión que ahora se está pagando caro. La marcha de Nacho Fernández y las lesiones de jugadores clave como Militão y Alaba han dejado al equipo con una defensa muy limitada.
Rüdiger era, en muchos sentidos, el pilar sobre el que descansaba la estabilidad defensiva del Madrid, pero la falta de profundidad en la plantilla se ha hecho evidente. Con la baja de Rüdiger, el Real Madrid se ve obligado a recurrir a jugadores como Asensio, quien no es un central natural, o incluso a confiar en Vallejo, cuya presencia ha sido casi simbólica en la temporada.


