El Atlético de Madrid volvió a demostrar que la mentalidad y eficacia que definen a los equipos de Diego Simeone siguen siendo su mayor fortaleza.
En un duelo no apto para cardíacos, el conjunto rojiblanco resistió las embestidas de un Barcelona superior en juego, pero insuficiente en acierto, y se llevó tres puntos que lo coronan como líder en el último partido del año.
7Golpe anímico y cambio de liderato
La derrota no solo priva al equipo de Cataluña de terminar el año como líder, sino que supone un duro golpe anímico para los de Flick, que se marchan con un sabor amargo tras dominar gran parte del partido.
Por su parte, el Atlético de Simeone celebra un triunfo que premia su resistencia y confirma el resurgimiento de un ‘cholismo’ renovado y letal.


