El uso adecuado de los retrovisores es una de las prácticas más esenciales y olvidadas al conducir. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha advertido recientemente sobre los riesgos asociados con plegar los retrovisores al aparcar, una acción que muchos conductores realizan sin pensarlo. Aunque parece una medida de precaución para evitar golpes en calles estrechas, esta costumbre puede llevar a serias consecuencias de seguridad y, en algunos casos, a una multa de hasta 200 euros. A continuación te contaremos que acciones cotidianas podrían generarte una multa.
5¿Qué ocurre si un retrovisor está dañado o faltante?
El Reglamento General de Vehículos establece que los coches deben tener dos retrovisores funcionales: uno en el lado izquierdo y otro en el interior. En el caso de que el espejo interior no proporcione visibilidad, el espejo derecho se convierte en obligatorio. Este es el caso de vehículos como autocaravanas, caravanas o aquellos que arrastran remolques, que deben contar con ambos retrovisores exteriores debido a la falta de visibilidad a través del espejo interior.
Si un vehículo carece de alguno de estos espejos o si estos están en mal estado, la DGT puede detener al conductor y emitir una sanción de hasta 200 euros. Además, cualquier modificación o sustitución de los retrovisores originales del vehículo debe cumplir con los trámites de homologación para evitar sanciones adicionales. Por tanto, es fundamental asegurarse de que los retrovisores cumplen con los requisitos legales antes de salir a la carretera.
