El Monumento a Franco, también conocido como el Monumento del Ángel, es una obra de arte emblemática en Santa Cruz de Tenerife, Islas Canarias. Erigido en 1966 por el escultor Juan de Ávalos, este monumento ha sido objeto de un reciente fallo judicial que lo declara Bien de Interés Cultural (BIC).
El tribunal ha reconocido el valor artístico y cultural de esta obra, argumentando que "goza de valor artístico y cultural que lo hacen merecedor de dicha declaración". Esto se debe, en gran medida, a la pericia y trayectoria del artista Juan de Ávalos, considerado un referente en la escultura española del siglo XX.
La Valoración Artística y Arquitectónica del Monumento
Según los informes periciales presentados, el Monumento a Franco se destaca por su excepcional valor artístico y arquitectónico. Uno de los expertos señala que se trata de "una obra excepcional no solo por la valía del autor, sino por lo excepcional desde el punto de vista arquitectónico, escultórico y urbanístico".
Además, los peritos afirman que la obra "no tiene exaltación, no es una obra que exalte la sublevación, represión o la guerra", y que el ángel "no representa físicamente a nadie ni al general Franco y no tiene significado belicioso". En resumen, el tribunal ha determinado que se trata de una obra neutral y artísticamente relevante, que merece ser declarada Bien de Interés Cultural.
El Proceso de Declaración y Posibles Cambios
Cabe destacar que la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel ya había solicitado en 2018 la incoación del procedimiento para la declaración de Bien de Interés Cultural de esta obra, no solo por sus valores artísticos, sino también por ser la única existente en Canarias de dicho autor. Además, la academia planteaba cambiar la denominación del monumento, proponiendo alguna designación que haga referencia a la paz, la concordia o la conciliación.
Con esta reciente sentencia judicial, el Cabildo de Tenerife deberá iniciar el proceso de declaración del Monumento a Franco como Bien de Interés Cultural, reconociendo así su relevancia artística y cultural. Esta decisión abre la posibilidad de que se realicen modificaciones en la denominación y el significado del monumento, con el objetivo de reflejar mejor su carácter neutral y su potencial para promover la paz, la concordia y la reconciliación en la comunidad.




