El nivel de participación de las mujeres en la Iglesia siempre ha sido objeto de debate. Por una parte, los fieles más conservadores y tradicionales, se apegan a las escrituras para mantener el status quo en lo que respecta a la manera en la que se maneja la fe y participación de los feligreses, mientras que un ala que apoya la inclusión, apuesta por una Iglesia más abierta para toda la sociedad.
El Papa Francisco ha tomado una decisión que profundiza aún más la separación entre dos modelos de Iglesia, y, aunque por el momento el cambio más significativo se ha dado a notar con la inclusión del voto de mujeres y laicos, lo cierto es que los cimientos sobre los que se ha fundado la religión católica, están sufriendo importantes cambios.
3El llamado del Papa Francisco para abrir las puertas de la Iglesia a la igualdad
El Sínodo convocado por Francisco ha dado inicio con la tradicional misa, y en él, serán muchos los temas incómodos que serán discutidos, los cuales según palabras del pontífice, lograran un trabajo mancomunado entre los líderes eclesiales y también los laicos para avanzar a favor de la iglesia.
La participación de la mujer en las decisiones que se tomen a la Iglesia es solo el inicio de los grandes cambios que pueden estar por venir, pues, en el Sínodo se debatirá ampliamente sobre temas que han sido incómodos por años, como el papel de la mujer y su acceso al diaconado, la bendición a parejas LGTBIQ+ y la comunión para los divorciados así se vuelvan a casar.
Dario Vitali, el coordinador de los teólogos participantes en el Sínodo, ha expresado que lo que se persigue es “iluminar a la iglesia con una nueva luz”, mientras que, para el Papa Francisco, “es algo realmente importante para la Iglesia”.
