A la hora de dormir, muchas personas prefieren dejar una tenue luz encendida durante toda la noche. Ya sea una lámpara en la mesita de noche, una guirnalda de leds, algún dispositivo de luz nocturna, e incluso hay quienes mantienen la televisión encendida sin volumen o con un volumen bajo. Es un hábito que, aunque parezca inofensivo e inocuo, tiene consecuencias para la salud. Así lo ha demostrado un estudio realizado por la Universidad Northwestern de Estados Unidos, donde un grupo de investigadores ha llegado a la conclusión de que dormir expuestos a una fuente de luz, incluso aunque esta sea suave y moderada, puede aumentar el riesgo de sufrir una enfermedad cardiaca y desarrollar resistencia a la insulina.
2DORMIR CON LUZ ESTIMULA EL SISTEMA NERVIOSO
De acuerdo con esta investigación, dormir en una habituación manteniendo una luz moderada encendida durante la noche, provoca una activación del sistema nervioso autónomo. Esto, aseguran los expertos, es algo contraproducente para la salud, ya que el ritmo cardiaco y otros parámetros relacionados con el sistema cardiovascular, descienden durante la noche y se elevan durante el día, regulados en gran parte por la luz. Dormir con la luz encendida, aunque no nos demos cuenta de lo, puede estar afectando al correcto funcionamiento de nuestro sistema nervioso.
