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Cáncer de próstata, la importancia de afinar con el diagnóstico de tumor más común en hombres

El cáncer de próstata es el segundo cáncer más frecuente en los hombres, solo por detrás del cáncer de piel. La sospecha de cáncer de próstata viene determinada por la elevación, sin otra causa que lo justifique, del antígeno específico de próstata (PSA, por sus siglas en inglés), o por un tacto rectal sospechoso, donde se hace un examen digital de la próstata a través del ano.

La gran mayoría de los pacientes no presenta ningún síntoma, por eso es importante que los hombres a partir de los 50 años cuiden de su salud prostática y acudan a una revisión con su uróloga de confianza. Es prioritario, y se adelanta la edad a los 40 años, cuando existen antecedentes familiares de cáncer de próstata. “En ocasiones hay pacientes que debutan con molestias o sangrado al orinar o al eyacular, pero la gran mayoría de casos son silentes”, afirma la doctora Araceli Amorós Torres, del Servicio de Urología de Quirónsalud Elche.

Según indica esta especialista, en la actualidad el diagnóstico precoz del cáncer de próstata depende en gran medida de la determinación en sangre del PSA antes mencionado, y del tacto rectal. Sin embargo, advierte de que no son pruebas específicas, por lo que un resultado sospechoso de cualquiera de las dos pruebas aconseja la realización de una biopsia de próstata para descartar o no la existencia de un cáncer.

El papel de la biopsia, fundamental en el diagnóstico

“Con la biopsia se obtienen pequeñas muestras de tejido microscópico de la glándula que ayuda a saber con precisión si el crecimiento prostático es benigno o si existen células cancerígenas. En estos casos, la biopsia por fusión es la técnica más precisa para diagnosticar el cáncer de próstata, ya que permite hacer una convergencia de imágenes de una resonancia magnética, con las de la ecografía; algo que nos ayuda a dirigir la biopsia de próstata”, sostiene la experta.

En concreto, apunta que esta técnica está indicada ante la sospecha de cáncer de próstata por elevación del PSA o por tacto rectal sospechoso de cáncer. “Es de gran utilidad. Si hay biopsias convencionales previas negativas facilitará el diagnóstico en caso de que haya un cáncer de próstata oculto, que esté siendo complejo determinar sin ayuda de la imagen fusionada con resonancia magnética multiparamétrica (RMmp)”, agrega.

De hecho, la doctora Amorós Torres destaca que la precisión en el diagnóstico de tumores agresivos mejora gracias a la biopsia por fusión, una técnica que además es “mínimamente invasiva”, que se realiza con anestesia local, y sin necesidad de estancia hospitalaria; pudiendo el paciente volver a su casa en el mismo día.

Cómo se realiza

Para realizarla dice que es imprescindible constar con una resonancia multiparamétrica previa. “Al converger las imágenes de resonancia con la ecografía que se hace a tiempo real para hacer la biopsia se puede dirigir con precisión la aguja de la punción”, aclara.

Este procedimiento se hace a través del recto, en el que se toman unas biopsias concretas de las zonas sospechosas. “Se hace bajo anestesia local y bajo sedación para que el paciente esté más cómodo. Casi de forma inmediata, el mismo día podrá volver a casa. Es apenas una intervención de media hora”, aclara la uróloga de Quirónsalud Alicante.

Ventajas de esta técnica de biopsia

Al fusionarse las imágenes de la resonancia con la ecografía en tiempo real es posible marcar los tumores más sospechosos, y la biopsia puede realizarse justo en esas lesiones de alto grado: “Así se consigue identificar los tumores de bajo grado, que no precisan de tratamiento, y se puede hacer un diagnóstico preciso de los cánceres de alto riesgo que si necesitan de un tratamiento individualizado”.

Esta fusión se logra gracias a un software que permite marcar las zonas sospechosas que se han diagnosticado mediante la resonancia magnética multiparamétrica sobre la ecografía a tiempo real. “De este modo el urólogo es mucho más preciso ya que permite planificar e individualizar la técnica”, añade.

Es más, mantiene la doctora que la toma de muestras de la biopsia convencional, aunque sistemática, se realiza de forma aleatoria, sin dirigirse a una lesión específica, debido a la poca especificidad que presenta la ecografía: “Esto ocasiona que un gran porcentaje de las biopsias resulten negativas para cáncer, así como, un sobre diagnóstico de CaP de bajo grado. La principal ventaja de la biopsia prostática de fusión es la gran exactitud en la punción de áreas sospechosas (PI-RADS 3, PI-RADS 4 y PI-RADS 5)”.

Además, la doctora Amorós relata que otras ventajas de la biopsia fusión son la precisión en el diagnóstico de tumores agresivos, “se evitan biopsias innecesarias en lo sucesivo; aparte de que, ante una lesión sospechosa para cáncer de próstata, según PI-RADS V2, es posible guiar la toma de muestra mediante la utilización de software, logrando una fusión de las imágenes con el ultrasonido en tiempo real; este proceso supone menos complicaciones para el paciente.

“Únicamente se requiere una estancia de 2 a 3 horas en el hospital tras el procedimiento. A su vez, con la biopsia por fusión mejora la indicación quirúrgica. En el caso de hombres con cáncer de próstata de bajo riesgo, que estén siguiendo un tratamiento de vigilancia activa, la biopsia de fusión ofrece información muy fiable sobre la localización, tamaño y agresividad del cáncer. Esta información permitirá diseñar un tratamiento personalizado y focal para cada paciente”, concluye la jefa del Servicio de Urología de Quirónsalud Alicante.