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Cómo limpiar la olla a presión para dejarla como recién comprada

¿Quién no conoce lo práctico u útil que resulta ser una olla a presión? En particular, si lo queremos cocinas son garbanzos, habas o cualquier otro grano duro y queremos que se cocinen rápidamente. Lo que hace una olla de presión es precisamente eso, cocinar su contenido utilizando la presión que se produce como consecuencia del vapor que produce el líquido que se encuentra en su interior.

Pero, una vez que terminas de cocinas con ella, viene la parte que puede ser más complicada, que es limpiar la olla a presión, ya que no se hace como normalmente lavas otro tipo de ollas, y que normalmente en el fondo de estas ollas, quedan los restos grasos de aquellos que hemos cocinado, por eso hoy queremos enseñarle el modo correcto que debes emplear para limpiar la olla a presión.

¿Qué debe hacerse para limpiar una olla a presión de manera correcta?

¿Qué debe hacerse para limpiar una olla a presión de manera correcta?

Por la robustez de los materiales con los que está hecha y por su diseño, aguanta uso y abuso poro no debes caer en el error de creer que es indestructible, porque como cualquier implemento para la cocina, hay que tener cuidado cuando la limpies para que se mantenga en buen estado de conservación, así como lavarla con bastante regularidad y a fondo, para que no quede con residuos de las comidas más resistentes, así como para eliminar los olores.

No se trata únicamente de su interior

Usar una buena técnica para limpiar una olla a presión implica que no sólo debas lavar su interior y su exterior, sino que también hay que lavar su tapa y las piezas que sean extraíbles, y eso es lo que constituye su limpieza rutinaria. Pero si cuando la utilices, te das cuenta de que no está funcionando de la manera en que normalmente lo hacía, es probable que sea necesario que se revisen las piezas pequeñas que se encuentran debajo de su tapa y que tengas que poner especial atención a esas áreas de las que siempre te olvidas.

Primero lo primero

No te sirve cualquier producto para limpiar una olla a presión. Especialmente no se recomienda que utilices productos abrasivos o químicos, que es lo mismo que se recomienda para lavar las sartenes, porque esa clase de productos limitan su vida útil y su funcionamiento. La causa de ello es que resulta usual que las ollas a presión vengan con un recubrimiento de esmalte exterior que puede deteriorarse si se usa este tipo de productos.

Lo que se recomienda es que utilices productos naturales, que sean poco agresivos y suaves, entre los cuales se encuentran el vinagre blanco, los jabones de vajillas, el bicarbonato y las bayetas de microfibra o esponjas.

El desmontaje de las piezas 

Cuando ya tengas a la mano los productos que vas a usar para lavar la olla a presión, procede a desmontarla en sus piezas, comenzado por su válvula, que está compuesta por una especie de fumarola y un peso, también llamado rotor. Para desmontarla, lo que debes hacer es desenroscar su tuerca y su arandela, que es lo que mantiene a la pieza armada, haciendo presión sobre el tornillo, para que puedas sacar el peso.

¿Cómo se limpia la válvula?

Cuando hayas desmontado sus piezas, lo que debes utilizar es un cepillo de cerdas suaves para poder lavar todas las piezas de la válvula y deja que los distintos elementos se sequen por separado. Asegúrate de que no quede rastro de agua cuando vuelvas a ensamblar sus piezas.

¿Cómo se lava la tapa de una olla a presión?

¿Cómo se lava la tapa de una olla a presión?

Precisamente, se trata de una de las partes que debe ser lavada con mayor delicadeza, pero también es de las más difíciles. Es usual que no se recomiende meter las tapas de este tipo de ollas en un lavavajillas, a menos que su fabricante indique que sí puede hacerse en las especificaciones, Antes de que la laves, tienes que desmontar todas sus piezas.

Cuando hayas separado los elementos de la tapa, tienes que lavarlos de forma separada, usando para ello agua caliente o agua tibia usando jabón. Igualmente, la tapa debe ser lavada con una bayeta o un trapo mojado y enjabonado. No es recomendable que la sumerjas en agua, porque es posible que quede afectado el mecanismo de funcionamiento, que es lo mismo que podría ocurrir si la metes en un lavavajillas.

Luego lo que hay que hacer es aclarar la tapa y sus elementos con otra bayeta o trapo seco y luego secarla completamente. No puedes olvidarte de limpiar la goma que está en la tapa de la olla a presión, si la haz separado, la goma si la puedes sumergir en agua, y cuando termines de lavarla, asegúrate de que quede bien seca al finalizar el proceso.

¿Qué hacemos con el interior?

Es el cuerpo de la olla y es la pieza que más se ensucia, porque en su fondo normalmente se quedan pegados los restos de la comida que cocinaste, y si se te quemó el cocimiento, seguramente habrá restos pegados. Como esta parte de la olla es la más maciza y no tiene piezas adheridas, si la puedes introducir en el lavavajillas, aunque siempre es más recomendable que la laves a mano, o que por lo menos le pases una esponja enjabonada antes de meterla.

Si la vas a lavar a mano, lo que debes hacer es usar una esponja, por su parte suave, para que no ralles el interior de la olla, la mojas con agua y con jabón, luego de lo cual comenzarás a frotar la parte interna con la esponja y tienes que repetir este procedimiento todas las veces que sean necesarias, para que no quede rastro alguno de alimentos o de quemado en su interior.

¿Qué puedo hacer si el contenido de la olla se quemó?

Puedes usar vinagre blanco, hasta que el fondo quede cubierto, y ponla en el fuego hasta que hierva. Luego de que haya hervido, apaga el fuego y déjala enfriar hasta temperatura ambiente, sin echarle nada y después límpiala a fondo, y listo.

¿Hay otro truco para lavar la olla a presión?

Si. Es usar vinagre blanco y bicarbonato, y lo que debes hacer es disolver el bicarbonato en un bol en el que habrás colocado el vinagre, hasta que logres la consistencia de una pasta, la cual extenderás por el fondo y los lados de la olla. Déjala reposar unos diez a veinte minutos y luego con una esponja mojada en vinagre, comienza a frotar su interior, repitiendo el procedimiento hasta que la olla quede absolutamente limpia.