BBVA canalizó en 2021 cerca de 6.400 millones de euros en financiación sostenible a clientes minoristas

BBVA canalizó en 2021 en financiación sostenible a clientes minoristas, que incluye a particulares y pymes, 6.471 millones de euros, de los que un 65% se movilizó en España, según el informe del Grupo de Trabajo de Divulgaciones Financieras sobre el Clima (TCFD, en sus siglas en inglés), elaborado por la entidad.

En concreto, el informe señala que el banco movilizó 4.250 millones de euros en financiación sostenible a clientes minoristas en España durante 2021, 548 millones en México, 350 millones en Turquía, 56 millones en Colombia, 19 millones en Perú, 13 millones en Argentina y 121 millones en Estados Unidos. Además, 1.114 millones se canalizaron a través de la Fundación Microfinanzas BBVA.

Además, los 6.471 millones supone cerca del 18% de la financiación sostenible total que la entidad movilizó en 2021.

El informe señala el objetivo de la entidad es acompañar a sus clientes minoristas «en la adopción de hábitos más sostenibles que ayuden a reducir sus emisiones de CO2».

Para ello, trabaja en un «amplio catálogo» de productos, tanto de inversión como de financiación, como líneas para la adquisición de vehículos híbridos y eléctricos, hipotecas ‘verdes’ para viviendas sostenibles o préstamos para la mejora de la eficiencia de viviendas.

El estudio recuerda que el banco en España alcanzó en 2021 el compromiso de ofrecer una alternativa sostenible para todos sus productos en este segmento.

También en España, BBVA se convirtió en 2021 en «la primera entidad en usar analítica de datos para calcular la huella de carbono de todos sus clientes particulares», obteniendo una estimación aproximada de la emisión de CO2 a la atmósfera basándose en los recibos de gas y luz, y los gastos realizados en carburante.

ACTUALIZACIÓN DE SUS PROGRESOS EN SOSTENIBILIDAD

BBVA señala que la publicación de este informe TCFD, por tercer año consecutivo, refuerza su compromiso con el medioambiente. Se trata de un estudio que muestra la actividad del banco en materia medioambiental y que incorpora información relativa a los riesgos y oportunidades asociados al cambio climático.

«El proceso de descarbonización de la economía es quizá la disrupción más relevante de la historia. Tenemos 30 años para lograr que la sociedad funcione sin emisiones de gases de efecto invernadero, un enorme reto que exige cambios drásticos en nuestros hábitos y comportamientos pero también una enorme fuente de oportunidades», ha destacado el presidente de BBVA, Carlos Torres Vila en dicho informe.

La entidad afirma que está alineada con las recomendaciones de diferentes organismos internacionales en materia de ‘reporting’ e información no financiera. El estándar TCFD, promovido por el Consejo de Estabilidad Financiera desde 2015, recomienda a las entidades que definan el nivel de resistencia de sus estrategias frente a los riesgos (físicos y de transición), así como las oportunidades relacionadas con el clima.

En este informe el banco plasma sus progresos en el modelo de gobierno, los avances de su estrategia, su capacidad de gestionar riesgos y las métricas relacionadas con el cambio climático.

ÁREA DE NEGOCIO GLOBAL DE SOSTENIBILIDAD Y GESTIÓN DE RIESGOS

En 2021, la entidad dio un nuevo impulso a su estrategia, creando el área de negocio global de Sostenibilidad, que se encarga de diseñar la agenda estratégica de sostenibilidad, definir e impulsar las líneas de trabajo de las diferentes unidades globales de transformación, y desarrollar nuevos productos sostenibles.

Adicionalmente, BBVA ha establecido una red de expertos en diferentes áreas del grupo que se encargan de generar conocimiento en materia de sostenibilidad en los grupos destinados al asesoramiento de clientes.

En cuanto a la gestión de riesgo, y para reducir los impactos negativos, el banco hace una clasificación entre riesgos físicos, que son consecuencia directa del cambio climático y pueden originarse por fenómenos meteorológicos extremos o por cambios climatológicos; y de transición, vinculados con la transición a una economía baja en carbono, y que implican cambios en la legislación, el mercado, la tecnología y los consumidores.

Para ello, BBVA ha desarrollado una metodología con el objeto de clasificar los sectores en función de su sensibilidad a este tipo de riesgos. Adicionalmente, se identifican las métricas a nivel cliente que permiten valorar su vulnerabilidad e integrar este aspecto en las decisiones de riesgo y de acompañamiento a los clientes.

IMPACTO EN EL CLIMA DE SU ACTIVIDAD

El informe TCFD incluye, también, el impacto de la actividad de BBVA en el clima. La entidad afirma que, desde 2020, es neutra en emisiones netas de gases de efecto invernadero por su actividad directa –es decir, por su operaciones propias como el uso de electricidad en las oficinas–, y se ha comprometido a que su actividad indirecta –las operaciones de sus clientes de crédito y de inversión– también lo sea en 2050.

En 2021, el 79% del consumo de energía en las instalaciones del banco en todo el mundo fue de origen renovable, superando el objetivo del 70% establecido en su Compromiso 2025 sobre impactos ambientales directos. Asimismo, el banco ha logrado reducir un 67,5% sus emisiones directas de CO2 en todo el mundo con respecto a 2015, cerca del objetivo del 68% marcado para 2025.

La huella ambiental por empleado también presentó en 2021 reducciones del 54% con respecto al año base de 2019 en emisiones de Alcance 1 y 2, según el método market based –basado en el mercado y que depende del tipo de electricidad adquirida–.

Asimismo, en 2021 se redujo, por empleado, un 14% tanto el consumo global de energía como de electricidad, un 5% el consumo de agua y un 32% el de papel. Respecto a la transición hacia la economía circular, los residuos netos por empleado disminuyeron un 52% en 2021 respecto a 2019.

IMPACTO INDIRECTO

En 2021, BBVA se comprometió a reducir a cero la exposición a actividades relacionadas con el carbón antes de 2030 en los países desarrollados y antes de 2040 en el resto.

También anunció que duplicaba hasta los 200.000 millones de euros la financiación destinada a actividades sostenibles. Desde su aprobación en 2018 hasta 2021 el banco ha canalizado un total de 85.817 millones de euros, un 43% del objetivo fijado en su Compromiso 2025. Además, en particular en 2021, se canalizaron 35.337 millones de euros, de los cuales el 87% fue destinado al cambio climático y el 13% a crecimiento inclusivo.