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Mar de Fondo 2020, un vino que homenajea al Cantábrico en estado puro

  • El buque insignia de Bodegas Miradorio extrae todo el potencial de la tierra y la influencia del Cantábrico en este exclusivo blending de variedades Hondarrabi Zuri, Albariño, Godello y Riesling.
  • El proyecto, incluido dentro de la Indicación Geográfica Protegida Costa de Cantabria, muestra una fuerte vocación por potenciar la costa occidental cántabra desde la localidad marinera de Ruiloba.

Con el Cantábrico como leitmotiv de su razón de ser, Bodegas Miradorio se hacía realidad en 2013 gracias a la pasión del matrimonio formado por Esther Olaizola y Gabriel Bueno por la tierra de Ruiloba y sus inmediaciones. Aquí, con la influencia del mar como protagonista, este exclusivo proyecto vinícola incluido en la Indicación Geográfica Protegida Costa de Cantabria apostó en 2015 por una singular combinación de cuatro variedades de uva: Hondarrabi Zuri, Albariño, Godello y Riesling. ¿El resultado? Mar de Fondo.

Vino de calidad
Bodega Miradorio

Este coupage combina la historia y el arraigo al Cantábrico gracias a las dos primeras (Albariño y Hondarrabi Zuri) con el propósito de crear un vino único en el mundo, más complejo y aromático, conseguido gracias a los interesantes matices que añaden la Godello y la Riesling, esta última como la apuesta personal de Esther Olaizola. “Al no contar con una variedad autóctona de Cantabria, apostamos por una mezcla de las uvas atlánticas que recuerde claramente a nuestra costa cantábrica, pero con una personalidad propia”, aclara Esther.

Mar de Fondo 2020, un vino cántabro único en el mundo

Las excelentes opiniones que obtuvo Mar de Fondo en su primera añada (2015), presentado en su entonces incipiente bodega a un sector muy exclusivo dentro del mundo vinícola, consiguieron que la firme apuesta de Miradorio cobrara sentido posicionando sus vinos como grandes embajadores del Cantábrico, y a Mar de Fondo en concreto como buque insignia de la bodega. Su limitada producción de aproximadamante 8.000 botellas anuales lo convierte en un coupage exclusivo de porcentajes variables cuidadosamente estudiados y trabajados en cada vendimia por la enóloga Raquel González Ascacibar.

Vino de calidad
Mar de fondo

Una mimada elaboración que se realiza a partir de la selección de la mejor uva procedente de las cuatro variedades que se cultivan en las más de siete hectáreas de parcelas enfrentadas al mar de Bodegas Miradorio. El resultado es un vino equilibrado, amplio, profundo y más complejo, con buena acidez y un final marcado por su amable salinidad. Cantábrico en estado puro, que resume la filosofía y la esencia del proyecto, y permite extraer todo el potencial de la tierra y la influencia del Cantábrico que tan presente se muestra en él.

Seis meses de crianza

“También a través de su nombre y de su etiqueta, Mar de Fondo hace referencia a la tierra en la que se elabora como uno de los estados más salvajes y bellos del mar. Un mar que se encuentra al fondo de nuestros viñedos y que también podemos detectar en la salinidad y los sabores de nuestro vino. En su etiqueta, una ballena rinde homenaje al pasado ballenero de Ruiloba, localidad que aún conserva las torres vigía que avisaban a los marineros para que salieran a pescar con sus traineras. Una representación del Cantábrico más auténtico”, explica Esther.

Vino de calidad
Mar de fondo

La elegancia de Mar de Fondo mejora y adquiere cuerpo con el tiempo gracias a sus seis meses de crianza sobre lías, siendo perfecto para maridar con los productos más exclusivos del mar, como los percebes o el erizo, el besugo o el rodaballo, con los que consigue sacar toda la salinidad que lo hace tan especial. A su vez mantiene la personalidad suficiente para disfrutar también con arroces, pastas marineras, verduras, embutidos de pasta blanca, carnes blancas y quesos. Un vino fresco, aromático, de gran elegancia y sutileza, pero complejo y equilibrado, cuya estructura sorprende al tomarlo. “Una copa de Mar de Fondo acompañada de cualquier producto con sabor a mar, marca una salinidad en boca que no deja indiferente a nadie”, asegura Gabriel Bueno.

Vocación por potenciar la costa occidental de Cantabria

Desde su nacimiento, Bodegas Miradorio ha realizado un enorme esfuerzo por mantener las tradiciones y la esencia de la tierra en la que está ubicada, Ruiloba, un pequeño pueblo marinero de costas salvajes custodiado por tres grandes municipios más conocidos a nivel turístico: Comillas, San Vicente de la Barquera y Santillana del Mar.

Vino de calidad
Bodega Miradorio

En su razón de ser, la vocación por potenciar la costa occidental de Cantabria y sus posibilidades enoturísticas se va expandiendo a medida que ha ido creciendo el proyecto, optando por brindar la oportunidad, no solo de adquirir sus vinos, sino también de poder conocerlos, degustarlos y disfrutarlos en su Wine Bar. A través de catas (18 euros) con menú degustación tradicional (30-40 euros), visitas guiadas a la bodega y a los viñedos, y otras actividades, Bodegas Miradorio da a conocer de cerca las técnicas de la elaboración de sus vinos e invita a profundizar en la peculiaridad de los terrenos en los que está enclavada. Una oportunidad única de hacer una inmersión en la costa cantábrica y conocer más a fondo sus tradiciones y los porqués de una tierra tan peculiar como excepcional.