San Emeterio murió martirizado por orden del emperador Diocleciano, siendo su único crimen compartir la palabra del señor con los que profesaban la fe en Cristo, junto con su hermano, luego de haber abandonado las filas del ejército romano, en una época en la que el cristianismo fue duramente perseguido.
San Emeterio de Calahorra

San Emeterio fue martirizado y ajusticiado junto con su hermano, San Celedonio de Calahorra, precisamente en la población de Calahorra, municipio que hoy pertenece a La Rioja, a principios del siglo IV. Es justo decir que, prácticamente no se conservan dentro de la tradición católica ninguna información o dato sobre la vida de este santo, con excepción de determinados detalles relacionados con el martirio al que fue sometido.
Se piensa que San Emeterio fue hijo de un centurión del ejército romano, tal como puede constatarse en la página web de la Catedral de Calahorra. Debido a este dato, puede llegarse a la conclusión de que tanto él, como su hermano San Celedonio llegaron a formar parte de las tropas romanas, donde habían iniciado su carrera militar, lo que apartó a ambos de su ciudad natal por un tiempo.
No obstante, luego de años en el ejército del emperador, de participar en constantes guerras y refriegas y de vivir una vida que consideraban poco digna, ambos hermanos se encontraban molestos por la corrupción que habían sido descubiertas en Roma, en particular dentro de las filas del ejército del Imperio, por lo que deciden separarse del ejército y refugiarse en la fe cristiana que profesaban, sin conceder importancia a la persecución que sufrían los cristianos en aquellos momentos. Permanecieron fieles a sus creencias en Cristo y cuando finalmente fueron apresados, ambos hermanos fueron objeto de las más terribles sesiones de tortura, y se cuenta que ambos fueron ajusticiados en el mes de marzo del primer año del siglo IV, y que esa es la razón por la que la festividad de San Emeterio se celebra el día 03 de marzo de cada año.
Las leyendas indican que antes de ser ejecutados por los verdugos, estos dos santos declararon a viva voz su devoción por Dios, lanzando un anillo y un pañuelo al suelo, que eran sus últimas posesiones, como símbolos de su amor por el señor y el desapego a las cosas materiales.
Pero el día 03 de marzo no sólo se recuerda a San Emeterio de Calahorra, sino que igualmente recordamos a muchos otros santos y beatos cuyas vidas y acciones contribuyeron al sostenimiento del cristianismo y lograron que se esparciera por todos los rincones del mundo, entre los cuales están San Anselmo de Nonántola, San Asterio, senador y mártir, San Celedonio de Calahorra, San Cleónico, San Eutropio de Amasea, San Marino de Cesarea, San Ticiano, obispo, San Winwaleo, Santa Artelaides, Santa Catalaina Drexel, Santa Cunegunda, Santa Teresa Eustoquio Verzeri, Beato Federico de Frisia, Beato Inocencio de Berzo Scalvinoni, Beato Jacobino de Canepacci, Beato Liberato Weiss, Beato Miguel Pío Fasoli da Zerbo, Beato Pedro Geremia, Beato Pedro Renato Rogue y Beato Samuel Marzorati.




