Quantcast

Page pide huir de Vox y de su rechazo a la autonomía y receta «moderación» a Tudanca

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha recomendado al candidato a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Luis Tudanca, «moderación, decencia y cercanía» como ingredientes para ganar las elecciones del 13 de febrero, aunque se ha mostrado convencido de que se alzará con la victoria. «Lo que necesites, pero tienes que ganar»

En su intervención en un acto en Segovia con otros presidentes autonómicos bajo el título ‘El Modelo Autonómico Socialista’, ha rechazado los «extremismos, que son muy complicados» y centrándose en Vox, ha confesado no entender porque se presentan a unas elecciones autonómicas, cuando no creen en la autonomía y se la quieren «cargar».

Asimismo, ha señalado que «todo el mundo da por hecho que «si gana el PP, lo hace Vox», esta última formación, de la que ha criticado su sentimiento patrimonialista. «Estoy convencido de que –si ganas– va a ganar mucho la España incluyente, la que defendemos de las autonomías», ha dicho a Tudanca.

García-Page ha ensalzado que Tudanca es «decente y trabajador», conoce «el papel de constitucionalidad de los presidentes», de «defender su tierra», sabiendo que quien tiene que organizar «el puzle es el Gobierno», al tiempo que ha encomendado que siga defendiendo los intereses de sus ciudadanos «por delante de todo, menos de España».

El jefe del Ejecutivo castellanomanchego ha dicho a los socialistas de Castilla y León que «han dado en el clavo» poniendo en el cartel electoral que hay que votar a esta región. «Votar a Castilla y León es votar a Tudanca», rechazando que estas elecciones se hayan convocado con la vista puesta en Madrid y fuera del contexto municipal.

EL PP, ECHADO AL MONTE

En la misma línea, admitiendo que ser «moderado es difícil», porque el «brillo está en el que insulta», ha señalado que el PP «está tan echado al monte que solo ayuda a España cuando se equivoca», bromeando con que por primera vez «se han equivocado bien», tras salir adelante la reforma laboral con el voto por error del diputado Alberto Casero.

En este punto, ha criticado el filibusterismo de quienes rechazaron el decreto, preguntándose «cuánto de ellos pensaban en los trabajadores y en los empresarios». «Había mucho filibusterismo de la M-30 para dentro en algunas bancadas», ha criticado.

Ha defendido que el PSOE tiene la conciencia «muy tranquila» como partido de centro en España y ha criticado que Podemos llegara hace unos años a la vida política rechazando a los partidos que llevaban más tiempo en política, creyendo que habían «inventado la pólvora», porque lo «difícil en política es aguantar». «Me tocó gobernar con ellos, decían: somos los buenos porque somos nuevos. Les dije: por vuestra lógica, a medida que sois menos nuevos sois menos buenos».

LOS PUEBLOS LEONESES COSPEDAL Y SAN EMILIANO

No ha faltado una referencia a la expresidenta María Dolores de Cospedal y a sus cuatro años «de dolores y retortijones» en Castilla-La Mancha, pues García-Page ha presumido de que ningún presidente del PSOE en esta región ha tenido que estar «en la tesitura de ir a declarar a ninguna fiscalía ni a ningún tribunal».

Así, ha recordado una anécdota en su campaña electoral con Cospedal, en la que Tudanca le «dio una carga de moral tremenda», cuando le preguntó por un pueblo de Léon llamado Cospedal. «Luis me dijo, no te preocupes tienen que seguir mas allá y ves otro pueblo que se llama San Emiliano. De hecho luego volví después de elecciones a hacerme una foto. El cartel de Cospedal estaba lleno de ortigas y me pinché, el otro de San Emiliano estaba limpio», ha bromeado.