Nada más tentador que un croissant recién horneado, calentito y con un aroma que seduce a todos. Este pan de masa delicada, aroma sutil y consistencia suave, es uno de los favoritos para desayunar o para merendar acompañando con un café.
Si bien, es uno de los panecillos favoritos, lo cierto es que su elaboración con grandes cantidades de mantequilla lo convierten en un pecado excesivamente calórico. Al consumir un croissant, aportas a tu organismo de 500 calorías, de las cuales 300, provienen directamente de la grasa.
La noticia alentadora es que no tienes que despedirte para siempre de este rico panecillo; basta con reemplazar algunos ingredientes y tendrás todo un deleite con menos calorías. Anímate a prepararlo y quedarás enamorado.
4Añadidos que hacen del croissant una bomba para tu salud
Otro factor que debes tenerse en consideración, son los añadidos que le pones a tu rico croissant. Normalmente, este es acompañado de diferentes productos salados y dulces.
Si añades quesos grasos, bacon y jamón, transformas este panecillo en una verdadera bomba calórica. Lo mismo sucede cuando lo disfrutas dulce y lo acompañas de cremas de chocolate que contienen aceite de palma, nata y otros añadidos ricos en grasa.
