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Calviño dice que se seguirá en la línea de rebajar impuestos y subastar energía fuera del ‘pool’

La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos y para la Transición Digital, Nadia Calviño, ha asegurado este lunes que, con el fin de abaratar el precio de la luz, el Ejecutivo «seguirá la misma línea» que está siguiendo hasta ahora: rebajar impuestos y cargos del funcionamiento del sistema y subastar una parte de la energía fuera de los mercados mayoristas.

«Vamos a seguir en esa línea para que a final de año se pague lo mismo que en 2018», ha señalado la vicepresidenta al ser preguntada por las medidas que adoptará el Gobierno en el Consejo de Ministros de mañana para rebajar la factura de la luz.

Calviño, en declaraciones a Telecinco ha recordado que el encarecimiento de la luz no es un fenómeno de España y que se debe a los costes de emisión del CO2 y a la subida de los precios del gas en los mercados mundiales, lo que «ningún gobierno nacional puede alterar«.

La vicepresidenta ha indicado que dos tercios de los consumidores, muchos de ellos empresas, cuentan con una tarifa plana que automáticamente amortigua el impacto de los precios en el mercado mayorista.

«El recibo de la luz tiene tres componentes: la energía, con tarifas muy diferentes; los cargos del funcionamiento del sistema, y los impuestos. Hemos actuado en todos ellos», ha defendido la vicepresidenta, que ha recordado que, en lo referente a los cargos del sistema, hay dos proyectos normativos en el Congreso que contribuirían a rebajarlos, por lo que espera que se tramiten rápidamente.

En lo que concierne a los impuestos, ha afirmado que el Gobierno ya ha tomado medidas para rebajarlos con el objetivo de abaratar el recibo de la luz y que está trabajando en un plan de choque que mañana explicará la vicepresidenta tercera del Gobierno, Teresa Ribera, en el Consejo de Ministros.

ERTE Y SMI

Por otro lado, sobre los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), Calviño ha señalado que, en la nueva prórroga que se discutirá con los agentes sociales, habrá que adaptar el sistema a la realidad actual, en la que las empresas están saliendo adelante y se va camino de la recuperación. «Tenemos que asegurarnos de que los trabajadores se reactivan y no se quedan en casa», ha defendido.

En todo caso, sobre la base de la actual regulación, ha insistido en que se debe trabajar en estos últimos meses del año en la transición entre el modelo vigente en pandemia y uno más permanente, a acordar con sindicatos y empresarios en la reforma laboral, que evite que en futuras crisis se destruya empleo.

Sobre el salario mínimo interprofesional (SMI), Calviño espera que «en breve» se pueda lanzar la consulta formal con los agentes sociales a la que está obligada el Gobierno para subir el SMI en el último trimestre del año.

La vicepresidenta ha asegurado que el SMI es un elemento de redistribución importante y ha indicado que la senda a seguir para alcanzar el compromiso de que llegue al 60% del salario medio a final de legislatura «no debe poner en riesgo» la creación de empleo, sobre todo de jóvenes.

En todo caso, ha afirmado que, depende cómo se calcule el salario medio, el SMI español se encuentra «relativamente cerca» de ese objetivo.

Respecto al rechazo de la patronal a la subida del SMI, Calviño ha asegurado que, apruebe lo que apruebe el Gobierno, los sindicatos dirán que les hubiera gustado un incremento mayor y la CEOE, que no era el momento.

«Pero como Gobierno responsable, tendremos que tomar las decisiones que no parezcan mejor en cada momento, siempre intentando contar con el máximo apoyo«, ha añadido Calviño, que ha indicado que la relación del Ejecutivo con la patronal es «excelente».