Está más que claro que desde hace más de una década la figura de Gerard Piqué se ha metido en lo más hondo de la historia del FC Barcelona. El central representa buena parte de esa generación dorada que comandó al club azulgrana a su época de más esplendor en toda su historia; por ese motivo ha quedado en el fondo de los corazones de muchos barcelonistas que lo tienen en alta estima, muy a pesar de los errores que haya podido cometer. La verdad es que el catalán tiene ganada la gloria del equipo blaugrana desde hace tiempo, al igual que otra de las figuras de aquella época: Pep Guardiola.
Precisamente entre Piqué y el actual entrenador del Manchester City se fraguó una relación de mucha confianza en esa época dorada en la que el Barcelona reinaba en todo el continente. Pese a que el canterano fue una de sus peticiones nada más llegar al primer equipo, a su regreso del Manchester United no contaba como titular; pero una serie de lesiones lo mandaron a la cancha y desde entonces no saldría más. Su calidad, buen accionar y talento lo mantuvieron con Puyol en la zaga; algo que generó que la relación con Guardiola mejorara mucho, pues hablaban muy seguido. No obstante, todo eso estuvo muy cerca de resquebrajarse y por una sola persona que entre en la vida del central.
8Los próximos años Barça del serán mucho mejores
Ciertamente el panorama se ve muy gris para el conjunto catalán, pues la grave situación económica, con la terrible deuda que pesa sobre él, tiene a todos tomando medidas drásticas para estabilizar las cuentas. Joan Laporta ha llegado con fuerza para eso y en ese sentido Piqué se mostró muy optimista con respecto al futuro del club y todo lo que podría hacer. "Todos tenemos nuestra parte culpa, pero es cierto que el club no ha ido hacia donde deseamos todos los culés. Ahora estoy esperanzado e ilusionado. Los próximos 5 o 10 años serán muy buenos para el Barça", dijo el defensor.


