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Extremadura evitó la contaminación de 2.946 toneladas de aceites industriales en 2020

La comunidad autónoma de Extremadura ha logrado evitar la contaminación de 2.946 toneladas de aceites industriales usados en 2020, pese a la crisis del coronavirus.

El sistema encargado de la recuperación de este residuo peligroso en España (Sigaus) llevó a cabo 4.616 operaciones de recogida de aceite usado en 243 municipios extremeños, en los que se atendió a 2.119 establecimientos, más de la mitad talleres mecánicos.

Esta gestión evitó la emisión de 1.730 toneladas de CO2 y ahorró la utilización de más de 663.000 barriles de petróleo, siguiendo así con la hoja de ruta marcada para lograr una economía más circular, en la que los residuos se convierten en recursos.

Los aceites usados procedentes de los vehículos o la maquinaria son un residuo peligroso y con un elevado potencial de impacto ambiental y en el pasado años Sigaus garantizó el cumplimiento legal y la protección de nuestro entorno con la recuperación de 2.946 toneladas brutas de aceites usados en Extremadura.

Esta cantidad incluye el volumen de aceite usado neto finalmente tratado, 2.721 toneladas, y ciertas cantidades de impropios, como agua o sedimentos, que suponen el 8 por ciento del total, y que han de separarse durante el tratamiento.

El 62 por ciento de los establecimientos en los que se realizó el servicio de recogida fueron talleres mecánicos (1.323 talleres), siendo además la actividad de mayor generación de aceite usado en esta comunidad, 1.554 toneladas generadas, más de la mitad del volumen total recuperado en esta comunidad (53%).

En 2020 Sigaus recogió en todo tipo de talleres como marquistas, multimarca, independientes, multiservicios, especializados, autocentros, mecánica rápida, vehículos industriales o lavado y engrase.

Un gran número de recogidas tuvo lugar en una amplia variedad de actividades, como la industria, la agricultura, el comercio, la hostelería, el transporte o la construcción, así como relacionadas con la Administración pública, las fuerzas armadas, presas, parques eólicos, empresas de alquiler de vehículos o autoescuelas, entre otras, que sumaron 796 establecimientos.

Asimismo, el 93 por ciento de los municipios extremeños donde se recuperó aceite usado son rurales. En estas zonas la población y la generación del aceite usado, presenta altos índices de fragmentación y dispersión. Aun así, allí se atendieron más de 1.100 establecimientos y se recuperaron 1.288 toneladas de residuo.

Dentro del medio rural de Extremadura, en zonas especialmente vulnerables a la contaminación, como son las inmediaciones de espacios protegidos y recursos hídricos, se recuperaron 114 toneladas de aceites usados de 97 establecimientos.

En concreto, Sigaus recogió 103 toneladas en el entorno de 16 espacios protegidos en Extremadura, incluyendo Parques y Reservas Naturales, Reservas de la Biosfera, Zonas Ramsar y otras áreas de especial protección.

Un ejemplo de ello, es la recogida de 20 toneladas de aceites usados en la Reserva de la Biosfera Transfronteriza Tajo – Tejo Internacional o de más de 1 tonelada en el Humedal Ramsar Embalse de Orellana.

Por su parte, en el entorno de recursos hídricos (ríos, lagos, embalses y zonas sensibles a la eutrofización) se evitó el potencial contaminante de 12 toneladas de aceites usados (siendo en algunos casos puntos de generación coincidentes con espacios protegidos).

Por su parte, la actividad de recogida también fue intensa en zonas de montaña o escasamente pobladas (municipios de menos de 1.000 habitantes) de Extremadura, con la prestación del servicio de recogida 112 y 122 establecimientos productores respectivamente.

ECONOMÍA CIRCULAR DEL ACEITE USADO

Una vez recogido, el aceite usado es analizado en centros de transferencia donde se determina su destino final para ser tratado a través de los diferentes procesos existentes. Extremadura cuenta con 5 instalaciones de gestión de aceites usados.

Se trata de un residuo que, siendo bien gestionado, tiene valor en su totalidad. Contiene importantes recursos materiales y energéticos que permiten su uso como materia prima en la fabricación de nuevos productos, ya sea como nueva base lubricante o como combustible de uso industrial.

Un 74 por ciento del aceite usado neto recogido en 2020 en Extremadura fue tratado mediante regeneración, 2.005 toneladas. Un tratamiento que extrae del residuo una base lubricante válida para la fabricación de nuevos aceites, evitando tener que recurrir al refino del petróleo.

El volumen de residuo destinado a este tratamiento permitió devolver al mercado 1.255 toneladas de lubricantes, y el ahorro de 589.464 barriles de petróleo. Y, en términos medioambientales, este proceso hizo posible evitar la emisión de 1.337 toneladas de CO2 a la atmósfera.

Los aceites usados que no fueron regenerados se trataron para fabricar combustible de uso industrial, utilizado en centrales térmicas de generación eléctrica, cementeras, papeleras, equipos marinos, etc., evitando con ello la utilización de otros combustibles tradicionales como el fuel óleo.

A este tratamiento se destinaron el pasado año 716 toneladas, evitando con ello la emisión a la atmósfera de 392 toneladas de CO2 y la utilización de 73.830 barriles de petróleo.