Quantcast

Miguel Frigenti: el verdadero motivo por el que defiende a Rocío Carrasco

Miguel Frigenti es uno de los colaboradores de Telecinco que mayor crecimiento ha tenido en los últimos años. Ahora, que Rocío Carrasco se ha estrenado en Sálvame, más que nunca están saliendo primicias sobre la relación de amor y odio que tiene la presentadora de televisión con muchos rostros conocidos de Mediaset. Sabemos que su documental ha destapado la caja de Pandora que puso en la palestra su tormentosa vida. También, nos ha permitido conocer quiénes son los están en su bando, y los que le han echado más leña al fuego y arremeten en contra de la exmujer de Antonio David Flores.

A día de hoy, una de las fieles defensoras de Carrasco es Carlota Corredera. Esta vivió en carne propia toda proyección de la docuserie, y ha apoyado a capa y espada a su colega. Sin embargo, la otra cara de la moneda es Kiko Matamoros, el rival de la actual líder de Hable con ella en el show de las tardes. Pese a ello, hay algunos que han usado el nombre de Rocío para aumentar su fama. Tal parece que el respaldo que le había dado Frigenti no es del todo real, y ya te diremos los motivos.

Enfrentamientos con la verdad

Enfrentamientos con la verdad

Los platós de Telecinco han sido estado muy calientes. Rocío Carrasco ha tenido que sacar su dolor para coger fuerzas y retomar su rutina en la televisión. De hecho, se sabe que en otoño vendrá su segundo documental. Sin embargo, los dilemas de su familia han arropado a gran parte de los colaboradores. Por un lado, Belén Esteban ha sido leal a su actual compañera de trabajo, en teoría algo parecencia hemos visto con Miguel Frigenti, pero este guarda algunos secretillos.

Mientras tanto, Marta López se ha ido por el camino de su amiga, que no es otra que Rocío Flores. Lidya Lozano como siempre ha mantenido su mala convivencia con la madrileña, y Matamoros ya es un caso aparte. Se trata del colaborador más repudiado por parte la mujer de Fidel. Sin dejar a un lado que, Carrasco le tiene el ojo montado a Paz Padilla. Sí, es una batalla campal que seguirá dando mucho de qué hablar.