El fracaso de la banca y Correos en los pueblos deja a los mayores sin dinero en efectivo

La alianza entre la banca y Correos para llevar dinero a los pueblos no funciona. Mientras las oficinas cierran sus puertas definitivamente, los mayores se ven obligados a usar aplicaciones móviles que no entienden.

El pacto para que el dinero en efectivo llegara a todos los rincones de España se ha quedado en nada. Los expertos confirman que la unión entre las entidades bancarias y el servicio de Correos Cash no está sirviendo para frenar la falta de oficinas en los pueblos pequeños.

Las medidas que se prometieron hace cuatro años para proteger a los clientes de más edad se están incumpliendo de forma sistemática por el cierre constante de sucursales. Aunque se dijo que habría atención preferente y horarios más amplios, de nada sirve si el banco más cercano está a veinte kilómetros de distancia.

La realidad en las zonas rurales es que los vecinos tienen que organizarse para ir en grupo al pueblo más grande a principios de mes. Prefieren sacar todo el dinero de la pensión de una vez porque no confían en los sistemas alternativos que les ofrecen.

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Se ha mejorado en las sucursales. Como norma general los mayores reciben atención prioritaria, por una persona que los trata de forma adecuada, pero al mismo tiempo hay menos sucursales, por lo que se dificulta la atención presencial. Y esto se agrava mucho más en el mundo rural” explica Antonio Gallardo, experto en finanzas y director de estudios de la Asociación de Usuarios Financieros, Asufin. “La caída de sucursales continua"

"Por muchos avances que haya, el mayor sigue reclamando lo de siempre, ir a la ventanilla y que le atiendan”, dice el experto. “Vamos a sucursales muy grandes, grandes comercializadoras de productos, con sillones muy cómodos. Pero el banco de toda la vida, con una ventanilla donde sacar dinero y hacer operativa, desaparece”, concluye.

El fracaso de la banca y Correos en los pueblos deja a los mayores sin dinero en efectivo
La cartera de Berge ofreciendo el servicio 'Correos Cash' Fuente: Correos

El acuerdo con Correos permitía que los carteros llevaran billetes a casa o que se pudiera retirar dinero en las oficinas postales pero muchas entidades todavía no se han sumado al sistema. Además los que lo usan ponen condiciones que resultan muy complicadas para una persona de ochenta años que solo quiere su dinero en mano.

Esta situación ha provocado lo que muchos denuncian como un manejo obligado de internet que deja a los mayores totalmente desprotegidos. Los bancos están empujando a sus clientes a usar aplicaciones y cajeros automáticos sin ofrecer una formación adecuada para ello. Las estadísticas dicen que cada vez hay más mayores usando internet pero la verdad detrás del dato es que lo hacen porque no tienen otra opción.

No es una elección basada en la comodidad sino una obligación impuesta por un sistema que elimina la atención humana para recortar costes operativos en las zonas menos rentables.

LOS MAYORES DENUNCIAN QUE LES OBLIGAN A USAR EL MÓVIL POR EL CIERRE MASIVO DE SUCURSALES BANCARIAS

El uso de la banca online entre los mayores de 65 años es muy limitado y se reduce a las operaciones más básicas. Consultar el saldo o ver los últimos movimientos de la cuenta es lo máximo que logran hacer la mayoría de los usuarios.

Esta exclusión impide que los ahorradores sénior puedan acceder a productos que protejan su dinero de la inflación o que les den alguna rentabilidad. El miedo a cometer un error al pulsar una tecla o a ser víctimas de un engaño por internet hace que muchos prefieran no tocar sus ahorros si no es con la ayuda de un empleado en la ventanilla.

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Las cajas rurales son las únicas que parecen resistir este proceso de abandono en los pueblos pequeños. Algunas de estas entidades incluso están abriendo locales en las grandes ciudades para diferenciarse del resto apostando por el trato personal. Saben que todavía hay mucha gente que demanda entrar en un sitio donde le llamen por su nombre y le solucionen las dudas cara a cara.

NI CORREOS NI LOS CAJEROS AUTOMATICOS FRENAN DE LA EXCLUSIÓN FINANCIERA A LOS MAYORES EN EL MUNDO RURAL

Mientras tanto los grandes bancos siguen eliminando personal y sustituyendo el servicio presencial por máquinas que resultan frías y difíciles de manejar para quien nunca ha usado tecnología en su vida diaria.

En España tener una cuenta en el banco es obligatorio para casi todo tipo de gestiones con la administración pública. De hecho, la misma Correos ha prestado su servicio bancario Coreos Prepago para acercarse a los mayores. Y es que esto es necesario para cobrar la nómina o la pensión y también para pagar los recibos de la luz o el agua.

El fracaso de la banca y Correos en los pueblos deja a los mayores sin dinero en efectivo
Personas mayores de 65 años operando un cajero automático Fuente: Europa Press

La contratación de productos de inversión y productos de financiación está creciendo, pero entre los nativos digitales, en la franja de mayor edad es donde menos crece. La brecha en ese aspecto crece. En parte por eso hay tanto ahorro en España en cuentas que no dan remuneración ninguna. Por eso, y por la estructura de costes”, añaden.

Aquí, los programas de educación digital que anuncian las entidades son minoritarios y no están llegando a la población masiva. Los expertos denuncian que se gasta mucho dinero en publicidad sobre estos planes pero luego no hay cursos presenciales suficientes en los pueblos afectados.

Sin una inversión en formación y sin el mantenimiento de las oficinas físicas la brecha digital seguirá creciendo a pesar de los avances tecnológicos. Los mayores no piden aplicaciones más modernas sino poder sacar sus ahorros sin tener que pedir favores a los vecinos o jugársela en un cajero solitario.

Más información: La Plataforma de Mayores y Pensionistas traslada al Defensor del Pueblo su reivindicación contra la exclusión financiera.