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Cómo hacer la salsa barbacoa en casa para potenciar el sabor de tus hamburguesas

Las hamburguesas son un plato que reúne a toda la familia, desde los más chicos hasta los más grandes la disfrutamos, y para que ese disfrute sea mayor, traemos una riquísima salsa barbacoa, para que nuestras hamburguesas queden fabulosas.

Salsa barbacoa

Salsa barbacoa

La salsa barbacoa es sin duda la salsa más popular para acompañar carnes que, como su nombre indica, se elaboran a la parrilla. Aún así, se trata de una salsa que sirve de acompañamiento no solo a carnes sino también a pescados, verduras, patatas o incluso platos de pasta.

Sencilla pero deliciosa

Sencilla pero deliciosa

Sus ingredientes son muy sencillos, y además acepta la posibilidad de elaborarla picante o no, bien añadiendo tabasco o bien cambiando el pimentón dulce por el picante. Tiene un toque dulzón que va genial con las carnes a la parrilla, y una textura muy cremosa y consistente, ideal para marinar carnes con ella.

La tradición

La tradición

Tradicionalmente ha sido empleada para aderezar los filetes de hígado y corazones. En raras ocasiones se emplea como salsa para mojar ingredientes fritos, en algunas ocasiones se reemplaza por salsa de tomate en las pizzas y existe la receta para la pizza barbacoa.

La tradición de la cocina BBQ o low and slow (porque se cocinaba en asador a fuego bajo, por periodos largos de tiempo) aparece durante el siglo XVIII en Virginia, Estados Unidos, y era utilizado con fines sociales para reunirse entre familias y amigos. Poco a poco la popularidad fue en aumento, ya que hacer una parrillada otorgaba un estatus más alto a las personas.

De la casa al restaurante

De la casa al restaurante

Fue hasta el siglo XIX cuando aparecen los primeros restaurantes de este giro. Estos establecimientos eran muy sencillos -no tenían nada que ver con el concepto actual de restaurante-, se encontraban a lo largo de las avenidas o en terrenos baldíos y se dedicaban vender carne como costillas, brisket, cordero y pollo cocinada estilo bbq en parrillas improvisadas. Las guarniciones eran rústicas, ensalada de papa y los famosos mac ‘n’ cheesse.

Todo por el sabor

Todo por el sabor

Para brindarle a la carne un sabor especial se comenzó a experimentar con distintos sabores en salsas. Cada familia y restaurante probaba con algo distinto que sirviera para maridar la carne o para bañarla una vez servida en el plato.

Fue así como en 1909 aparece la primera salsa barbecue de la que se tienen registros: Georgia Barbecue Sauce Company en Atlanta. Se preparaba con una base de tomate, vinagre, mostaza y salsa picante o chiles. En 1948 la compañía Heinz introduce al mercado la primera salsa de distribución nacional.

Comienza la expansión

Con el auge de la salsa barbacoa comenzaron a aparecer restaurantes bien establecidos que ofrecían este tipo de comida e incluso algunas cadenas como Burger King incorporaron exitosamente en su menú hamburguesas con esta preparación, como la Texas BBQ Whopper.

De costa a costa abrieron nuevos negocios especializados, se elegía el tipo de carne que se creía era el mejor para cocinar low and slow y aparecieron diferentes salsas BBQ según la región o el restaurante.

Hasta el día de hoy

Este movimiento cobró gran importancia en el oeste de Estados Unidos donde era casi obligatorio reunirse con familia y amigos alrededor de un asador para preparar este delicioso manjar. Tal fue el gusto que en 1970 se llevaron a cabo las primeras competencias que consistían en comer la mayor cantidad de costillitas y salchichas barbacoa sin morir en el intento.

Estos concursos, vigentes hoy en día, son un espectáculo que se realiza en las ferias de cada estado, ya que funcionan como una muestra del estilo culinario de los participantes.

Salsa estilo Memphis, un clásico con el que jugar

Se caracteriza por su simplicidad, justificada en la idea de no robarle a la carne el sabor ahumado de la barbacoa que tanto apetece en verano.

La receta original, que nace en la tierra de Elvis, echa mano de los ingredientes básicos que se necesitan para elaborar una salsa barbacoa tradicional, vinagre, base de tomate, mostaza y pimienta. El resultado es discreto: su toque debe sublimar el paladar, pero sin ser demasiado dulce ni demasiado espeso ni demasiado picante.

Blanca de Alabama, una sorpresa para los ojos

Esta salsa se inventó en un restaurante de Alabama en 1925, en el Bar-B-Q de Big Bob Gibson, para ser más exactos. Su éxito se debe a que aporta al festín algo muy distinto del resto de las otras versiones de la salsa barbacoa: el color blanco.

Se lo da la mayonesa (hasta la light engorda), que se incluye entre sus ingredientes, a los que se suma el vinagre, el rábano picante, el zumo de limón, la pimienta negra, la mostaza, la sal, la pimienta de cayena y el ajo. El resultado es una salsa muy cremosa y bastante más suave que la receta original, y que va muy bien con el pollo y el cerdo.

El estilo Dreamland, el sueño picante

Otra salsa que nace en un restaurante, en el Dreamland Café, hoy convertido en una popular franquicia. Se utiliza principalmente para adobar las costillas de cerdo y es bastante picante, ya que a los ingredientes básicos (tomate, mostaza, vinagre, pimienta, cebolla, azúcar, ajo) se le añade chili y pimienta cayena.

La original y única receta casera

La original y única receta casera

Ingredientes:

  • 1/2 pimiento verde
  • 1/2 pimiento morrón
  • 1/2 cebolleta
  • 3 dientes de ajo
  • 1 vaso de ketchup (salsa de tomate)
  • 2 cucharaditas de orégano
  • 1/2 cucharadita de pimentón picante
  • 1 cucharadita de salsa de soja
  • 1 cucharada de harina de maíz refinada
  • Un chorrito de vinagre
  • Sal
  • Pimienta

Elaboración de la receta de salsa barbacoa:

Pica el pimiento verde, el pimiento rojo y la cebolleta y colócalos en una sartén sin aceite a fuego fuerte. Añade los 3 dientes de ajo y deja que se cocinen hasta que estén bien tostados con un punto de quemado.

Mezcla el ketchup con la salsa de soja y colócalo en un vaso de batidora. Añade el orégano, el pimentón picante, el vinagre y las verduras tostadas. Tritura todo bien. Añade la mitad de la harina de maíz refinada y mezcla.

Pasa la salsa barbacoa por un colador para que quede fina y ponla en una cazuela al fuego. Agrega la pimienta, la sal y el resto de la harina de maíz. Deja que se cocine la salsa durante 10 minutos para que se ligue, sin dejar de remover con unas varillas.