Los perros son animales muy queridos por los seres humanos, debido a que tienen la capacidad de generar un vínculo muy fuerte con la persona, por lo que son considerados el mejor amigo del hombre, pero esto no es lo único que los hace especiales, pues también poseen una increíble inteligencia y gran memoria para captar muchas cosas, además de haberse comprobado que son generosos.
Si llevas muchos años con un perro en casa debes saber que esto es cierto, ya que estos animales son capaces de aprender múltiples conductas que le permiten adaptarse al sitio en el que se encuentran, además de poder grabarse una inmensa cantidad de nombres de objetos, por lo que un grupo de científicos decidieron realizar un experimento para comprobar esta capacidad.
3¿Cómo se llevó a cabo este experimento?
Para comprobar que tan rápido aprendía el nombre de las cosas un perro se utilizaron como sujetos de prueba a una Border collie de 4 años de nombre Whisky, y una Yorkshire terrier de 9 años llamada Vicky Nina, las cuales conocían el nombre de otros elementos con anterioridad.
En el caso de Whisky podía reconocer hasta 59 objetos antes del experimento rápidamente, mientras que la Yorkshire terrier de nombre Vicky Nina era capaz de identificar un total de 42 objetos relacionando su nombre con la figura del mismo al instante.
Lo primero que hicieron los científicos fue introducir dos objetos nuevos a la vida diaria de los perros, para que de este modo se familiarizaran con ellos poco a poco, relacionando el nombre con este, y luego utilizaron dos estrategias diferentes para observar los resultados.
En la primera estrategia utilizada por los expertos, los dueños de los perros Whisky y Vicky Nina le decían el nombre del objeto un total de cuatro veces, para que luego participaran en el juego que había sido preparado por ellos con anterioridad.
Mientras tanto, en la segunda estrategia, los científicos colocaron al objeto en el piso junto con otros siete juguetes ya conocidos por el perro en cuestión, y luego de esto los dueños lo nombraban cuatro veces para que escogieran al objeto por un proceso de eliminación.
Los expertos que se encontraban encargados del experimento señalaron que los perros debían tener un procedimiento para la selección del objeto que ellos consideraban el correcto y este consistía en recordar las características codificadas de los objetos y relacionarlas con el nombre, para luego proceder a buscarlo entre los demás juguetes, y para esto tenía solo dos minutos.
