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La Cabra, la revolución foodie de Madrid que ha vuelto para quedarse

  • El restaurante madrileño La Cabra, ubicado en el barrio de Chamberí, reabre sus puertas con una propuesta de cocina non-stop, basada en el picoteo de siempre , pero en su versión más canalla, con platos como los callos a la madrileña, los torreznos de papada ibérica o la tortilla vaga de cocochas al pil-pil y caviar.
  • Su carta mutará al compás del producto de temporada, que será protagonista de una de sus nuevas fórmulas para comidas y cenas: “Cocínalo como tú quieras”. Una divertida manera de que el comensal elija en cada ocasión la forma de preparar su pescado, carne o verdura: a la brasa, al horno, a la plancha, en espeto o al vapor.
  • Otra de sus grandes apuestas orbitará alrededor de La Cabra Bakery: una nueva línea de panadería y bollería artesanal al más puro estilo de pattisserie francesa (disponible también para llevar), que se elaborará a diario en su obrador y que protagonizará su oferta de desayunos y meriendas.

Cada vez es más difícil encontrar un restaurante en Madrid que marque la diferencia. De esos a los que te apetezca volver y sepas que, de recomendarlo, estás apostando sobre seguro. Sin embargo, a veces aparecen honrosas excepciones, como es el caso de La Cabra. El mítico local ha regresado al circuito foodie con más fuerza que nunca, muchas ganas de demostrar que sigue en forma y que, una vez más, ha sabido reinventarse.

Comedor
La Cabra

La Cabra, cuya asesoría gastronómica está bajo la batuta del chef Javier Aranda (una Estrella Michelín en el restaurante Gaytan y otra en el restaurante Retama), estrena una carta totalmente nueva con más de una veintena de platos pensados para picar a cualquier hora del día, dónde convivirán clásicos de ahora y siempre con propuestas más atrevidas. Además, en muchas sugerencias del menú se pueden pedir medias raciones, lo que hará que puedas probar más de sus deliciosos platos.

De la ensaladilla a las zamburiñas

Para abrir boca es imprescindible su ensaladilla rusa, con un toque ahumado y cremoso. Todo un clásico que hará las delicias de los amantes de este manjar. Tampoco hay que dejar pasar su zamburiña con salsa Mornay —absolutamente espectacular—, sus pimientos del piquillo rellenos de carrilleras, jugosos y tiernos, o sus alcachofas con Perigordini, coronadas con un huevo de codorniz.

La Cabra
Zamburiña con salsa Mornay

Punto aparte merece su ensalada de pulpo y guacamole, con un emplatado difícil de olvidar. El pulpo, cortado muy fino como si de un carpaccio se tratara, recubre en forma de rollo una refrescante mezcla de guacamole y ensalada. Te sorprenderá, igual que su Pak Choi a la brasa, acompañado de un sofrito ligero de beicon, y su carpaccio de rubia gallega y yema de huevo, que prácticamente se deshace en la boca.

Platos de cuchara

Tampoco faltará el guiño a los platos de cuchara – desde unas verdinas con almejas a un picantón y coquellete cocinado a baja temperatura y terminado a la brasa– ni los arroces, con alternativas llamativas, como el arroz de costilla y mejillones. Todo regado con excelentes vinos – su preciosa bodega cuenta con más de 180 referencias- , buena música (y por qué no, de alguno de sus clásicos cócteles) y un buen postre, como su mítica torrija o el flan de leche de cabra, que completan la experiencia con creces.

La Cabra
Ensalada del pulpo y guacamole

Para los amantes de la tarta de queso, la de La Cabra es una parada obligada. Cremosa, con el punto justo de dulce y cocinada en una tartaleta, es un postre que hará que quieras repetir. El helado que sirven con ella, de frambuesa y artesano, es el complemento perfecto a un plato que ya de por sí no precisa de ningún acompañamiento.

La Cabra
Carpaccio de rubia gallega y yema de huevo

Por último, para acompañar aperitivos, afterworks y sobremesas, una carta de coctelería, con referencias míticas como el Bloody Mary, el Negroni, el Manhattan, Mojito o Mai Tai, con los mejores rones, whiskeys, ginebras y vodkas como punto de partida.

Producto de temporada

Fieles como siempre al producto de temporada, en La Cabra han ideado una nueva fórmula que amplía la oferta en horario de comidas y cenas, para que el comensal sea aún más protagonista. Ahora su carta ofrece al cliente la posibilidad de cocinar el producto –un rodaballo, un chuletón, unas navajas o un calamar de potera, por ejemplo- de varias maneras distintas (a la plancha, al horno, a la brasa, al espeto o al vapor) y con diferentes puntos de cocción.

La Cabra
Arroz de costilla y mejillón

Como acompañamiento, sugieren guarniciones tradicionales y sencillas, como unas patatas con ajetes tiernos, una ensalada de tomate, una coliflor asada o diferentes tipos de purés, como el de boniato o el Robuchon.

Desayunos y meriendas

Los desayunos y meriendas, también grandes protagonistas de esta nueva etapa, se verán reforzados con la selección de bollería de estilo francés y panes artesanos de La Cabra Bakery. Se trata de una nueva línea de productos, con nombre propio, hechos a diario en su obrador de forma totalmente artesanal, es decir, uno a uno y sin utilizar ningún tipo de proceso industrial: baguette francesa de miga alveolada, de aceite, de pasas y nueces, de harina de centeno, etc. En el apartado dulce, entre otros, croissant de mantequilla, pain au chocolat, brioche, financieros de almendra y chocolate o plumcakes de zanahoria, limón y marmolados. Todo lo que horneen, no sólo se podrá degustar in situ, sino que además se podrá pedir para llevar.

Madrid
Desayuno La Cabra

La Cabra se encuentra en la calle Francisco de Rojas, 2, y tiene un precio medio de unos 30 euros por persona, perfectamente asequible para aquellos que quieran darse un capricho disfrutando de una cocina digna de una Estrella Michelín. La Cabra, todo un descubrimiento que, sin duda, revolucionará el panorama culinario de la capital.