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Qué es un agnóstico

¿Realmente existe un Dios todo poderoso? O ¿Es el universo en sí mismo una representación de la divinidad? Estas preguntas llevan siglos intentando ser respondidas, y aunque muchos creen tener la respuesta, nunca se ha podido crear un argumento irrefutable que confirme o niegue esto. Y como el teísmo y ateísmo, el agnosticismo nació como respuesta a estas preguntas pero… ¿Qué es agnóstico?

A continuación, podrás leer como nació el término, como ha pasado a través del tiempo y cuáles son los tipos de agnósticos, entre otras cosas.

De donde Proviene la Palabra Agnóstico

De donde Proviene la Palabra Agnóstico

Thomas Henry Huxley fue el primero en utilizar el término “agnóstico”, en el 1869, frente a la Sociedad Metafísica para describir su filosofía, en la que rechaza cualquier declaración de conocimiento místico o espiritual. Este no debe confundirse con doctrinas opuestas al  gnosticismo (conjunto de ideas antiguas y sistemas religiosos, que se originaron en el siglo I entre sectas cristianas y judías antiguas).

“El agnosticismo, de hecho, no es un credo, sino un método, cuya esencia radica en la rigurosa aplicación de un único principio. (…) Positivamente, el principio puede expresarse: en cuestiones del intelecto, sigue a tu razón tan lejos como ella te lleve, sin tener en cuenta ninguna otra consideración. Y negativamente: en cuestiones del intelecto no pretendas que son ciertas las conclusiones que no han sido demostradas o no sean demostrables.

Thomas Henry Huxley”

Agnóstico o ateo

Agnóstico o ateo

Ya que existen muchos “ateos avergonzados” que se justifican con que “no existen pruebas objetivas que demuestren la existencia de dios”, popularmente pueden confundir el significado de ambos términos, pero en esencia, el agnosticismo mantiene de cierta forma una postura más empírica sobre la existencia de dios. Incluso el Papa alerta del ateísmo de quien dice creer pero pone distancias con los demás.

Aunque hay quienes no admiten que el agnosticismo sea una tercera opción, como George H. Smith, la verdad es que entre el agnóstico y el ateo existe una diferencia fundamental: el ateo niega totalmente la existencia de “dios” o de cualquier forma divina que trascienda la materia, mientras que el agnóstico no afirma o niega la existencia de un ser divino, manteniendo una posición escéptica a cualquiera de las dos posibilidades.

Tipos de Agnósticos

Tipos de Agnósticos

Aunque una persona que se califique de agnóstica siempre afirma que no tiene ninguna opinión sobre la existencia de Dios, ya que cree que no hay suficiente evidencia para confirmar o desmentir este hecho. Sin embargo, el agnosticismo se ha dividido recientemente en:

  • Ateísmo agnóstico: son aquellos que no creen  en ninguna deidad, sin embargo, dice no saber si existe realmente o no alguna divinidad trascendental.
  • Teísmo agnóstico: son que creen en una deidad, sin embargo dice no saber si existe o no un Dios.
  • Agnosticismo fuerte (también conocido como agnosticismo estricto, permanente o cerrado): ya que es imposible confirmar o negar la existencia de una deidad de forma parcial y objetiva, cualquier agnóstico fuerte, ante la mención de estas diría “No puedo saber si una deidad existe o no y tú tampoco”
  • Agnosticismo débil (también conocido como agnosticismo emperico, temporal o abierto): a diferencia del agnóstico fuerte, este está dispuesto a esperar que aparezca alguna prueba que confirme o niegue la existencia de Dios, pero se niega a emitir un juicio sobre el tema hasta tener prueba de alguna de las dos posibilidades. Este diría: “No sé si existen deidades o no pero quizás algún día, si hay evidencias, podamos descubrir algo”

El Agnosticismo a través de la Historia

El Agnosticismo a través de la Historia

Aunque el término agnóstico no apareció hasta 1869, la filosofía que este representa ha estado a lo largo de la historia y de diferentes culturas desde antes que su significado pudiera encerrarse en un solo termino, a continuación, leerás algunas de las interpretaciones que se le ha dado en diferentes años y culturas como:

Filosofía hinduista

Filosofía hinduista

En la historia del hinduismo ha existido siempre una fuerte tradición de escepticismo y especulación filosófica, incluso en el Rigveda se toma una posición agnóstica frente a preguntas fundamentales como “¿Quién o qué creó el universo? ¿Quién o qué creó a los dioses?”

  • “¿Quién lo sabe con certeza? ¿Quién lo proclamará?
  • ¿De dónde nació? ¿De dónde provino la creación?
  • Los dioses son posteriores a la creación de este mundo.
  • Entonces ¿quién puede conocer sus orígenes?
  • Nadie sabe de dónde surgió la creación
  • o si Él lo hizo o no.
  • Él, quien lo contempla desde los sublimes cielos,
  • solo Él sabe, o quizás, Él no lo sabe.

Fragmento del décimo libro del Rigveda”

Filosofía griega

Filosofía griega

En la Antigua Gracia surgió como postura de filosofía formal el agnosticismo, en forma de escepticismo. Dentro de sus representantes encontramos a Protágoras, Carnéades, Pirrón, Sexto Empírico y, hasta cierto punto, Sócrates.

“Con respecto a los dioses, no tengo medios para saber si existen o no o qué clase de seres pueden ser. Muchas cosas previenen del conocimiento, incluida la oscuridad del tema y la brevedad de la vida humana.

Protágoras, sobre las descripciones convencionales de los dioses”

Hume, Kant y Kierkegaard

Hume, Kant y Kierkegaard

Anselmo de Canterbury, Aristóteles, Descartes y Tomás de Aquino trataron de probar racionalmente la existencia de Dios postulando argumentos, pero la antinomia de Immanuel Kant el mismo de la ilustración, la filosofía existencialista de Søren Kierkegaard y el empirismo escéptico de David Hume convenciera a muchos filósofos de abandonar ese propósito, ya que consideraban imposible que se pudiera crear un argumento irrefutable sobre el tema.

“En su libro Migajas filosóficas (1844), Kierkegaard

Llamemos a eso desconocido Dios. Esto que le damos es solo un nombre. Querer probar que eso desconocido (Dios) existe, apenas se le ocurre a la razón. Si Dios no existe, entonces es imposible demostrarlo, pero si existe, entonces es una locura querer demostrarlo, pues en el momento en que comienzo la demostración, lo he supuesto no como algo dudoso (eso es lo que una suposición no puede ser, ya que es suposición), sino como algo establecido, porque en caso contrario no hubiera comenzado, ya que se entiende fácilmente que todo esto se haría imposible si Dios no existiera. Si pienso, en cambio, que con la expresión «demostrar la existencia de Dios» quiero demostrar que lo desconocido que existe es Dios, entonces me expreso de una manera poco afortunada, pues con ello no demuestro nada y mucho menos una existencia, sino que desarrollo una determinación conceptual.”