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Las resonancias magnéticas y la importancia de la rapidez en los resultados

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La aceleración de los plazos a la hora de recibir nuestros resultados médicos es siempre, en el supuesto de que exista algún problema de salud, el mejor aliado del futuro tratamiento. La mayoría de las veces, sin embargo, muchas pruebas sirven para descartar cualquier incidencia grave, casos en los que la mencionada rapidez supone un gran alivio, acortando al máximo la incómoda espera.

 

Dentro de todos los tipos de pruebas médicas existentes, hoy os queremos hablar de una de las más utilizadas: la resonancia magnética. Si bien podemos encontrar numerosas opciones a las que recurrir, sobre todo si necesitamos hacernos una resonancia magnética en Madrid, Barcelona o cualquiera de las otras principales ciudades de nuestro país, es importante que tengamos en cuenta varios aspectos antes de tomar una decisión.

 

En lo relativo a los plazos, sabemos de la importancia de su brevedad, pero, concretamente, ¿en cuánto tiempo se pueden obtener los resultados? Para aclarar ésta y otras dudas, hemos recurrido a algunos de los profesionales más destacados del sector. Y desde Magnetosur, considerada por muchos la mejor clínica para realizar una resonancia magnética en Madrid, nos indican al respecto que es posible entregarlos en sólo 24 horas.

 

Además, no todos los centros disponen de los equipos más sofisticados, lo cual supone un obstáculo de cara a obtener un diagnóstico óptimo. Como también lo sería el no contar con personal lo suficientemente cualificado o que no reciba una formación constante para estar al tanto de los últimos avances. En ambos casos, los responsables de Magnetosur nos trasladan la vital importancia de confiar únicamente en clínicas con el mejor equipamiento y los profesionales más cualificados del momento. Y para ayudaros a detectar estos aspectos, os queremos contar un poco más acerca de las resonancias magnéticas: en qué consisten, cómo se hacen o qué clase de problemas pueden detectar, entre otras cuestiones de utilidad.

 

¿En qué consiste exactamente una resonancia magnética?

Dejando la explicación a los verdaderos profesionales, desde Magnetosur nos definen la resonancia magnética como una “prueba de diagnóstico que consiste en un análisis imagenológico para estudiar órganos y sistemas de las diferentes estructuras del cuerpo como cerebro, columna, huesos, partes blandas y tendones”.

 

Dicho de otra forma, lo que consigue una resonancia es obtener cientos de imágenes de lo que ocurre en el interior de nuestro organismo, que posteriormente pueden ser interpretadas en un ordenador, enviadas de forma electrónica, copiadas en un CD e incluso almacenadas en la nube.

 

Desde Magnetosur nos recuerdan también que “al contrario de lo que se pueda pensar, se trata de un examen indoloro, seguro y no invasivo”. Por otra parte, añaden que, gracias al detalle y a las distintas perspectivas de las imágenes obtenidas, una resonancia permite observar patologías que no serían posibles con otros métodos como el TAC o la ecografía.

 

¿Qué tipo de problemas puede detectar una resonancia magnética?

Una resonancia magnética puede examinar con precisión prácticamente cualquier parte de nuestro cuerpo, incluyendo nuestro cerebro, nuestros órganos, músculos, huesos y sistemas circulatorio y nervioso. Por lo tanto, la cantidad de patologías detectables son también abundantes, destacando por su gravedad los tumores, la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerativa, la cirrosis, las posibles afecciones congénitas del corazón.

 

Sin embargo, como señalábamos al principio, lo importante y más frecuente son todas aquellas enfermedades que, a través de una resonancia magnética, pueden ser descartadas. Algo por su parte esencial para la detección de otras incidencias menos graves.

 

No debes preocuparte si…

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… tienes claustrofobia o sobrepeso

Si te encuentras en alguna de estas circunstancias o la persona en cuestión posee una edad avanzada, nada impide la realización la prueba. Las resonancias magnéticas abiertas, con una duración más corta (entre 15 y 30 minutos) y un espacio más amplio para el paciente, hacen posible el proceso en estos casos. 

 

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