El Gobierno quiere que utilizar el teléfono móvil al volante suponga 6 puntos menos en el carné

El Consejo de Ministros dará luz verde este mes de febrero a un anteproyecto de ley por el que modifica el texto refundido de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial y que incluirá modificaciones puntuales del permiso por puntos, entre ellas aumentar de tres a seis la pérdida de puntos por conducir utilizando el teléfono móvil con una mano.

Así lo adelantó el director general de Tráfico, Pere Navarro, en una entrevista concecida a Servimedia y en la que precisó que la modificación de la ley también afecta a los cursos de recuperación de puntos. “Confiamos, tal y como está la tramitación, que a lo largo del mes de febrero podría llegar al Consejo de Ministros para su envío al Congreso de los Diputados”, apuntó.

Una de las propuestas del Gobierno es que conducir «sosteniendo o sujetando con la mano» el teléfono móvil supondría perder seis puntos (por tres de ahora), con lo que esa conducta se equipararía a conducir borracho o drogado, negarse a hacer la prueba de alcohol o drogas, conducir de forma temeraria, ir a más del 50% del límite de velocidad o conducir con vehículos que lleven inhibidores de radar.

“La gente sigue pensando que el alcohol es la primera causa de los accidentes mortales. No. Desde el año 2016 la primera causa de los accidentes mortales son las distracciones y las distracciones son estar ‘wasapeando’”, indicó Navarro, quien señaló que las distracciones están detrás del 33% de los siniestros letales, por delante de la velocidad (29%) y del alcohol (26%).

”Si es la primera causa de accidentes mortales, parece lógico y razonable que le demos el máximo peso en puntos”, añadió, antes de pedir “alguna implicación” a las compañías de telefonía móvil al menos con campañas de concienciación porque “toca de alguna manera a su negocio”.

Además, el sistema de permiso por puntos, que entró en vigor en 2006, también podría variar al incrementarse la detracción de puntos por no llevar puesto el cinturón de seguridad, el casco o el sistema de retención infantil, que pasarán de tres a cuatro puntos menos en el carné.

“Después de 12 años, si alguien no se pone el cinturón o el casco o la silla no es porque no lo sepa, no es porque no se le haya informado, con lo cual tiene más dolor, por decirlo de alguna manera. Eso nos permite subir de tres a cuatro puntos porque, a estas alturas de la película, no ponerse el cinturón o no ponerse el casco para ir en la motocicleta…”, dijo.

90 KM/H Y CURSOS

Por otro lado, la reforma de la ley elaborada por la Dirección General de Tráfico (DGT) penaliza más a quienes pisen el acelerador más de la cuenta en carreteras convencionales con límite a 90 km/h, puesto que ir en esas vías a 111 km/h ya supondría dos puntos menos en el carné y 300 euros de multa (esas sanciones se aplican ahora a partir de 121 km/h).

La semana pasada entró en vigor la primera medida normativa de la DGT con Pedro Sánchez de presidente del Gobierno: el límite de velocidad para coches, motos y autobuses se igualará a 90 km/h en todas las carreteras convencionales.

Además, el anteproyecto de ley premia a los conductores que superen un curso de recuperación parcial de puntos (de los seis actuales a ocho) y a los que hagan un curso de conducción segura en alguna empresa (dos puntos más en el carné), en tanto que se unifica a dos años el plazo para recuperar ocho puntos tras hacer un curso de recuperación parcial (ahora son dos o tres años en función de si se ha cometido alguna infracción grave o muy grave).

La reforma de la ley de tráfico será la segunda medida de la DGT que verá la luz, aunque en este caso necesita la tramitación del Parlamento para ser aprobada, dentro de un paquete de inicativas que Tráfico está preparando para este primer semestre del año con el objetivo fundamental de reducir los accidentes de tráfico y sus consecuencias.

Un total de 1.180 personas perdieron la vida en 2018 en las carreteras españolas, lo que supone 18 menos que el año anterior y el primer descenso anual desde que la siniestralidad vial subiera tanto en 2016 como en 2017, así como la quinta cifra más baja desde 1960, momento en que empieza la serie histórica de la DGT.

Navarro apuntó que ese descenso ocurrió con incrementos numéricos de un 3% en el parque de vehículos, un 2% en los viajes por carretera y un 1% en el censo de conductores. “A veces parecía que si aumentaban los desplazamientos obligatoriamente tenían que aumentar los accidentes”, concluyó.