Aunque el matrimonio de la infanta Elena y Jaime de Marichalar culminó en una sonada separación en el año 2010, el nombre del padre de Victoria Federica continúa sonando con fuerza en las esferas sociales y económicas.
En la actualidad, el excuñado de Felipe VI, mantiene una relación de gran cercanía con un multimillonario francés, relación que ha buscado mantener en total discreción y que ha sido fundamental en la reinvención tanto social como profesional del reconocido aristócrata español.
El matrimonio entre la infanta Elena y Jaime de Marichalar

La infanta Elena, la primogénita de Juan Carlos I y Sofía de Grecia, se convirtió en la esposa de Jaime de Marichalar en 1995; una unión que, ante los ojos de todos, se trató de una alianza estratégica, pues, Marichalar, proviene de una familia de linaje impecable, con múltiples conexiones influyentes, todo un aristócrata que figuraba como el esposo perfecto para la hija mayor de los reyes.
De la unión nacieron dos hijos: Felipe Juan Froilán y Victoria Federica, quienes han sido parte de la vida pública española y de quienes, además, han surgido algunos escándalos relacionados con su exposición mediática.
Ahora bien, aun cuando la unión se llevó a cabo entre personas de gran influencia y poder, con el tiempo la misma comenzaría a deteriorarse. La presión mediática, los escándalos familiares y algunas diferencias, contribuyeron a que el matrimonio, en apariencia perfecto, formalizara su separación en el año 2010.
Pero a continuación te contamos todo lo que ha ocurrido últimamente y con qué personas se está viendo Jaime.
Jaime de Marichalar y su red de contactos exclusivos

Antes del matrimonio real, Jaime de Marichalar ya era un hombre de poder altamente reconocido en los círculos de la aristocracia española; sin embargo, muchos llegaron a pensar que luego del divorcio, su influencia y protagonismo disminuiría. No obstante, el padre de Victoria Federica utilizó su amplia red de contactos para mantenerse activo en las más altas esferas.
En la actualidad, uno de los vínculos que más resalta es el que mantiene con Bernard Arnault, un multimillonario francés que es además líder del conglomerado de lujo LVMH. Aunque la cercanía que mantiene con el francés es de las más relevantes de su círculo, lo cierto es que la misma es manejada con una gran discreción.
Conocido por tener un carácter reservado, Bernard Arnault mantiene un enfoque estratégico en el cual, Marichalar parece ser confiable, ya que logra conectar al mercado español con las marcas de lujo que son manejadas por el magnate. La conexión que sostienen ha permitido al exesposo de la infanta, mantener su estilo de vida exclusivo.
El rol de Jaime de Marichalar en el universo del lujo de manera discreta

Desde España, siendo asesor de LVMH, Jaime de Marichalar ha desempañado un papel crucial, pues ha contribuido a la expansión de reconocidas marcas, entre las que destacan Givenchy, Dior y Louis Vuitton. El papel de Marichalar ha impactado en el crecimiento del francés, pues, el padre de Victoria Federica, conoce muy bien el mercado español, y su habilidad para desenvolverse en los círculos más exclusivos de la aristocracia, lo han convertido en todo un embajador silencioso.
Mantener una relación de cercanía con el multimillonario francés, le ha permitido a Marichalar mantener su independencia económica, desvinculándose por completo de la necesidad de un apoyo económico por parte de los Borbón. Aunque la colaboración entre ambos ha traído importantes beneficios, lo cierto es que han evitado aparecer juntos públicamente.
Victoria Federica: el legado de una joven aristócrata

Con un estilo muy fresco y moderno, a diferencia de su padre, Victoria Federica lleva una vida pública muy movida y ha emergido como una figura prominente en la vida social española. Con una presencia constante en los eventos más exclusivos, la sobrina de Felipe VI, representa muy bien públicamente y en redes sociales como Instagram, la sofisticación y elegancia de su linaje.
La hija de la infanta Elena ha demostrado estar facultada para destacar en el mundo de las relaciones públicas y la moda. Victoria Federica se ha convertido en todo un referente de estilo para las nuevas generaciones y ha demostrado una gran cercanía con las marcas de lujo. Ahora bien, la relación con su padre ha sido generalmente objeto de especulación, especialmente a lo que respecta al mundo empresarial en el cual este se desempeña con su relación con el multimillonario francés.
La discreción como seña de identidad

Si algo han demostrado compartir la infanta Elena y Jaime de Marichalar es la importancia que le dan a la discreción. Luego de su divorcio, ambos han seguido caminos diferentes, la infanta se ha destacado por su trabajo social y su dedicación a sus hijos, mientras que, Jaime, se ha mantenido activo dentro de la aristocracia, fortaleciendo sus conexiones y evitando caer en escándalos.
La alianza entre el padre de Victoria Federica y Bernard Arnault, se ha mantenido desde la discreción, y ambos comparten la misma visión sobre los negocios, lo que les ha permitido crear un imperio; de hecho, la filosofía que comparten ha sido clave para que los negocios que comparten lleguen a dar los frutos que ambos persiguen.
La influencia de Bernard Arnault en la vida de Jaime de Marichalar

Para Jaime de Marichalar, la alianza que mantiene con Bernard Arnault va más allá de tener un aliado estratégico, pues, marcar una alianza discreta con el líder de un imperio que abarca a más de 70 marcas, ha hecho que se posicione en la cima sin ninguna necesidad de ayuda por parte de la familia Borbón.
Arnault ha servido de apoyo al padre de Victoria Federica, quien ha logrado equilibrar, sin atraer miradas, su vida profesional y personal, impactando significativamente en la manera en la que maneja su vida. Mientras reside en uno de los barrios más exclusivos de Madrid, Marichalar participa activamente en selectos eventos que resultan testimonio de su éxito.
El nivel de discreción en sus alianzas, ha hecho que incluso su exesposa y su hija se mantengan ajenas a sus actividades actuales, en las cuales el magnate francés ha resultado de vital importancia.












































































































































































