La UEFA declara la guerra a la FIFA de Infantino: 42 preguntas, dos semanas de plazo y cero ganas de pedir permiso.
Las 42 preguntas que han convertido un correo en un terremoto
Existe, la ha visto Sky Sports y no es un tirón de orejas: es un interrogatorio. La firmó este lunes el secretario general de la UEFA, Theodore Theodoridis, y va dirigida a su homólogo en la FIFA, Mattias Grafstrom. Dentro, 42 preguntas repartidas en doce bloques y ocho páginas, con diez posibles conflictos de interés.
El plazo para responder es de dos semanas. El tono, cualquier cosa menos diplomático.
Todo arranca en la reunión del Consejo de la FIFA en Zúrich del jueves pasado, donde los dirigentes europeos soltaron sus dudas. Allí, según recoge la carta, Infantino reconoció que se habían cometido errores, pero sus explicaciones 'no empezaron a resolver satisfactoriamente' las cuestiones de fondo. La UEFA pide además la grabación íntegra del audio de esa reunión.
'Estas preguntas exigen respuestas ahora', escribe Theodoridis. 'No pueden aplazarse a la próxima reunión del Consejo de la FIFA ni sustituirse por futuras reformas de gobernanza'. Traducido al idioma de la calle: nada de prometer transparencia para 2028 mientras las decisiones ya están tomadas.
Del caso Balogun a la Trump Tower: los puntos que escuecen
Aquí viene lo bueno. La UEFA quiere saber por qué la FIFA negoció en secreto una venta de participación en sus propios torneos, el llamado FIFA Forward Enterprise, y por qué se firmó una exclusividad con Thrive Capital sin consultar al Consejo, el fondo de Joshua Kushner, familiar del presidente de EE.UU. Pide también quién autorizó la firma y cómo votó el bureau.
Una exclusividad firmada sin consultar al Consejo no se arregla con un comunicado: se arregla con nombres, votos y fechas.
La valoración tampoco cuadra. Se habló de tasar en 20.000 millones de dólares una parte del Mundial cuando el torneo de este verano generó 15.000 millones en ingresos, y la FIFA presume de 6.000 millones en reservas. Con ese colchón, la pregunta europea es incómoda: por qué se condicionó el aumento de fondos a las federaciones a que aprobaran la operación.
El resto es un repaso a todo lo que ha dado titulares. El pago extra de 2024: 1,3 millones de libras que no aparecen en el informe anual de la FIFA, por encima del salario de 4 millones. El caso Balogun, con la llamada pública de Trump para pedir que se revisara una sanción disciplinaria. Y el resto de conflictos, uno detrás de otro.
Y sigue la lista: el premio de la Paz entregado a Trump sin pasar por el Consejo, el alquiler de siete años en la Trump Tower con Eric Trump de por medio, el patrocinio de Kalshi —asesorada y participada por Donald Trump Jr.—, el traslado de última hora del sorteo del Mundial a un recinto con el apellido presidencial y los 75 millones para Palestina sin avisar al comité de finanzas.
Tampoco se libran los 27 minutos de descanso en la final del Mundial, sin consulta previa a la IFAB, ni el jet privado cortesía de Qatar Airways. Ni la lista de invitados VIP de esa final, que la UEFA quiere por escrito.
Dos semanas de plazo y nadie que quiera el trono
Con este panorama, lo llamativo no es la carta: es el silencio del resto. La UEFA tenía hasta el 18 de noviembre para presentar un candidato que disputara la presidencia en las elecciones de marzo y no lo ha hecho. Arsene Wenger sería una opción popular, pero no ha dicho ni mu sobre dar el paso.
La FIFA ya vivió una crisis de gobernanza hace algo más de una década que se llevó por delante a Sepp Blatter y metió a la justicia estadounidense en el edificio. Entonces hubo imputaciones; ahora, de momento, hay 42 preguntas y un plazo.
Arrancó el 30 de abril, en el Congreso de Vancouver, y la carta cuestiona hasta el árbitro: pide explicaciones sobre la independencia del presidente del comité electoral, el señor Chiomento.
Y ahí está la paradoja. Europa firma la carta más dura mientras deja la papeleta en blanco. Infantino gana tiempo; la UEFA se queda con el relato, que en el fútbol también es poder. Si a principios de noviembre la FIFA contesta con vaguedades, la próxima jugada se librará en las federaciones.
Lo que toca mirar: la respuesta, el audio de Zúrich y si buena parte de las federaciones europeas sigue sin moverse cuando la campaña entre en su recta final. De momento, el marcador lo ha movido Theodoridis.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: La UEFA ha enviado a la FIFA 42 preguntas sobre los negocios y la gestión de Infantino, con dos semanas de plazo.
- 🔥 Por qué arde: Porque el cuestionario menciona a Trump, a su familia y a un pago de 1,3 millones que no salió en el informe anual.
- 📲 Lo que viene: La respuesta de la FIFA a principios de noviembre y la duda de si alguien se atreve a disputarle la presidencia en marzo.

