Es independizarse y darte cuenta de la infinidad de tareas que tienes que gestionar. Entre ellas, cocinar es una de las funciones del hogar que a la gente le suele causar verdadero pavor, ya que solo han cogido una sartén para hacerse un huevo frito o un sándwich. ¿Qué receta podemos hacer para variar nuestra dieta? Pues el arroz es el alimento al que todos recurrimos porque es muy fácil de cocinar y puedes tener un resultado de 10 en menos de 20 minutos. Por ello, te vamos a enseñar a elaborar una receta de arroz con pollo con el que te quedarás a cuadros y no querrás volver a comer arroz con tomate.
INGREDIENTES PARA EL ARROZ CON POLLO

Hay infinidad de recetas y elaboraciones para hacer con el arroz, desde el típico arroz a la cubana, hasta, para los más expertos, una paella valenciana. Los ingredientes que necesitamos para cocinar este arroz con pollo son: arroz, pollo, tomates, ajos, cebolla, pimiento verde, pimiento rojo, hojas de laurel, guisantes, aceite de oliva, caldo de pollo, vino blanco, sal y pimienta. Todos estos ingredientes los puedes encontrar en tu supermercado de confianza.
PRIMER PASO: CORTAR EL POLLO

Antes de ponernos manos a la obra, tenemos que recordar que esta receta es muy sencilla y que no se necesitan años de experiencia en el arte culinario o una estrella Michelin para lograr un resultado de matrícula de honor en menos de 40 minutos. Lo primero que tenemos que hacer, es cortar el pollo, para ello, vamos a coger las pechugas de pollo y con la ayuda de un cuchillo bien afilado fileteamos los trozos de pollo en dados de unos dos o tres centímetros de grosor. Si quieres, puedes comprar la carne directamente fileteada.
SEGUNDO PASO: CORTAR LAS VERDURAS

Cuando tengamos cortado en cubos el pollo, le añadimos un poco de sal y pimienta al gusto. A continuación, tenemos que cortar el resto de ingredientes, es decir, la cebolla y los pimientos. Para la cebolla, retiramos las primeras capas de la verdura y picamos finamente la cebolla para conseguir que desprenda todo el sabor. Acto seguido, cogemos el pimiento y lo partimos por la mitad para retirar las semillas y las venas que es donde se encuentra el cápsico, lo que pica del pimiento. Cortamos en trozos de unos dos o tres centímetros de grosor.
TERCER PASO: COCINAR LOS INGREDIENTES

Cogemos una cazuela de tamaño medio y la pasamos al fuego a temperatura media con un chorrito de aceite. Cuando esté bien caliente, añadimos los ajos sin pelar para que suelten todo su sabor y lograr un aceite aromatizado con los ajos. Pasado unos minutos añadimos las hojas de laurel y el pollo y cocinamos todos los productos durante unos cinco minutos o hasta que el pollo esté bien tostado. Una vez que tenemos el pollo con una capa exterior dorada, sacamos todos los ingredientes y reservamos.
CUARTO PASO: AÑADIR LAS VERDURAS AL FUEGO

Es importante que retiremos los ingredientes que hemos cocinado previamente, pero que no limpiemos el fondo de la cazuela, ya que es donde se encuentra todo el sabor del plato. Acto seguido, añadimos el pimiento que hemos picado, la cebolla y sazonamos con un poco de sal y pimienta. La clave para que las verduras queden blanditas pero conservando su firmeza, es poner el fuego a temperatura baja y dejar que se cocine lentamente todos los ingredientes. Cuando veamos que la cebolla está transparente, añadimos los tomates pelados, picados y sin las semillas.
QUINTO PASO: AÑADIR EL CALDO DE POLLO Y EL VINO BLANCO

Dejamos que se cocine todo durante cinco minutos y mientras aprovechamos para calentar el caldo de pollo en otra cazuela. Con esto conseguiremos que todos los ingredientes estén a la misma temperatura y no cortar la cocción de las verduras y el pollo. Pasado los cinco minutos añadimos el vino blanco y los guisantes precocinados. Dejamos que reduzca el vino blanco y absorba el sabor del resto de ingredientes y añadimos el arroz para rehogarlo.
SEXTO PASO: COCINAR EL ARROZ

Cuando el arroz cambie de color, añadimos el pollo, el laurel y los ajos que habíamos reservado en un plato y removemos todo bien. Acto seguido, añadimos el caldo de pollo bien caliente y volvemos a mezclar para que todo tenga una cocción homogénea. El truco que todos los expertos culinarios hacen para que quede el arroz al punto, es dejar que el agua, en este caso caldo de pollo, llegue a punto de ebullición y, en este preciso momento, bajan la temperatura al mínimo y ponen la tapa.
SÉPTIMO PASO: SERVIR EL ARROZ CON POLLO

El tiempo de cocción del arroz es en torno a 12 minutos o hasta que no quede agua en el fondo de la cazuela. Pasado ese lapso de tiempo, abrimos la tapa y removemos el arroz con las verduras y el pollo y lo ideal sería que lo dejásemos reposar durante 30 minutos para que se atempere, pero si no tiene mucho tiempo no es necesario. Para servir nuestro arroz con pollo, cogemos un plato llano y servimos una generosa cantidad de arroz con todos los ingredientes. Y ya estaría listo este arroz con pollo. ¡A disfrutar!























































































