Boicot en Vallecas: los abonados del Rayo proponen no retirar las entradas para el duelo en Leganés

El traslado del derbi madrileño entre el Rayo Vallecano y el Atlético de Madrid al Estadio Municipal de Butarque ha desatado una tormenta social en Vallecas. Por segunda semana consecutiva, los seguidores franjirrojos se ven privados de acudir a su estadio, esta vez debido a una decisión organizativa que ha colmado la paciencia de la afición.

La hinchada del Rayo Vallecano atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión con la directiva que encabeza Raúl Martín Presa. Por segunda jornada consecutiva, el equipo madrileño no podrá disputar su encuentro como local en el Estadio de Vallecas.

Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido con el aplazamiento del partido frente al Real Oviedo, el derbi ante el Atlético de Madrid sí tiene fecha y lugar, aunque sea lejos de su barrio. El Estadio Municipal de Butarque, hogar del Leganés, será el escenario de un choque que, bajo condiciones normales, sería uno de los eventos más esperados del calendario deportivo, pero que ahora se ha transformado en el epicentro de una protesta social.

Debido a la capacidad limitada del estadio del Leganés en comparación con el feudo vallecano, la logística dictada por el club limita la asistencia prácticamente en exclusiva a los abonados. El Rayo Vallecano ha confirmado que los socios deberán retirar una entrada física previa entrega de su carnet, un proceso que obliga a la afición a pasar por las taquillas del club al no existir un sistema de venta online.

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La hinchada del Rayo Vallecano pide dejar las gradas vacías en Leganés

"Tal y como se recoge en las condiciones del abono de esta temporada, el Club facilitará a sus abonados la forma de acceso al Estadio de Butarque. En este sentido, el Rayo Vallecano está trabajando para establecer el mejor procedimiento posible, con el objetivo de garantizar la asistencia de todos sus abonados al encuentro", comunicó la entidad durante la madrugada de este viernes.

Pese a los esfuerzos del club por organizar el desplazamiento, el sentimiento en las calles de Vallecas es de rechazo absoluto. En las últimas horas, diversas plataformas de aficionados y peñas han iniciado una campaña de movilización digital para solicitar a los abonados que no acudan a retirar sus localidades. El objetivo es que la imagen de Butarque el próximo domingo sea la de un estadio desierto en la zona destinada a la afición local. Esta medida no solo responde al enfado por el traslado del partido, sino que se enmarca en una lucha más profunda por la identidad del club y la ubicación de su estadio.

El Rayo Vallecano se enfrenta a sanciones económicas y deberá pagar el viaje al Real Oviedo Fuente: LALIGA
El Rayo Vallecano se enfrenta a sanciones económicas y deberá pagar el viaje al Real Oviedo Fuente: LALIGA

La masa social entiende que acudir en masa a Leganés sentaría un precedente peligroso. Existe el temor fundado de que la propiedad del club utilice una respuesta positiva de la afición fuera de Vallecas para justificar un futuro traslado definitivo del estadio a otra zona de Madrid, una posibilidad que Martín Presa ha mencionado en varias ocasiones. Por ello, el mensaje que circula en redes sociales es de unidad en la ausencia: hacer caso omiso a las instrucciones de retirada de entradas para demostrar que el Rayo no se entiende sin su ubicación actual.

Un derbi descafeinado entre el Rayo y el Atlético dentro y fuera del césped

En el plano deportivo, la situación deja al equipo de Íñigo Pérez en una posición de clara desventaja. Jugar un derbi de esta magnitud sin el calor de su gente y en un campo ajeno supone un golpe a las aspiraciones del conjunto franjirrojo. Mientras el técnico y los capitanes supervisaban recientemente el estado del césped de Vallecas con la esperanza de regresar pronto, la realidad les obliga a una mudanza temporal que la afición no está dispuesta a validar.

La decisión final queda ahora en manos de los abonados. A lo largo de las últimas horas, el club publicará los pasos definitivos para el canje de abonos por entradas, pero la respuesta de los aficionados del Rayo Vallecano parece estar ya escrita en los foros y plataformas de seguimiento del equipo. Si el boicot prospera, el derbi madrileño del domingo ofrecerá una imagen insólita: un partido de alto nivel con gradas vacías por la voluntad de la afición.