YouTube obliga a Netflix a rendirse al formato corto y a poner el foco en Asia

YouTube es la plataforma que marca el ritmo del negocio audiovisual global, y su dominio del formato corto y de la publicidad obliga a Netflix a rediseñar su app en clave vertical y a redoblar su apuesta por Asia, especialmente Japón.

Por si no lo sabías, Netflix ya no solo compite con HBO, Disney+ o Prime Video. Su gran rival hoy en día es una plataforma que nació como repositorio de vídeos caseros y que se ha convertido en el gigante absoluto del vídeo bajo demanda: YouTube. La batalla lleva meses siendo férrea en cada segundo de atención que invertimos en el móvil, en la smart TV o en cualquier pantalla. Y en esas lides, la plataforma de vídeos de Google parte con ventaja tanto en la economía de la atención como en la de la publicidad.

Pero dejémoslo claro: durante años, Netflix impuso el modelo de series y películas en formato panorámico, consumidas principalmente en televisión, con una interfaz pensada para elegir un título y quedarse ahí un buen rato. Pero eso ahora ha cambiado; la multinacional está cediendo ante el éxito del vídeo corto y vertical, el mismo que ha hecho de TikTok, Instagram Reels y YouTube Shorts el epicentro del ocio digital en el móvil.

No extraña, por tanto, que Netflix haya confirmado el lanzamiento de una experiencia móvil renovada en la que el feed de descubrimiento en vídeo vertical será el eje de la aplicación. La compañía ya venía probando desde hace tiempo un carrusel de clips en vertical que permitía hacer scroll entre escenas de series y películas sugeridas por el algoritmo... ahora ese formato se integra en un rediseño completo del entorno móvil, con más peso del feed y menos del clásico mosaico de carátulas.

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El vídeo vertical en Netflix

La lógica es la misma que la de TikTok o YouTube Shorts: captar la atención en segundos, ofrecer una cadena inagotable de contenidos que se reproducen automáticamente y transformar un visionado casual en una sesión prolongada. Desde ese feed vertical, el usuario puede añadir títulos a su lista, iniciar la reproducción o compartirlos sin abandonar el scroll. Netflix lo presenta como una forma de facilitar que los usuarios interactúen cómo y cuándo quieran y de mejorar el descubrimiento de contenidos en un catálogo que ya no se limita a series y cine; también incluye videojuegos y, cada vez más, videopódcasts.

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Videojuegos de Netflix en diferentes dispositivos | Fuente: Agencias

La dirección de la compañía ha vinculado directamente esta apuesta con la siguiente década de expansión del negocio. El objetivo es que la app deje de ser solo una puerta de entrada a largas sesiones de visionado y se parezca más a un espacio de exploración continua, con clips breves que actúan como anzuelo. Netflix estudia cómo integrar mejor los vídeos verticales con sistemas de recomendación basados en inteligencia artificial, de forma que el algoritmo pueda reaccionar con mayor rapidez a lo que el usuario ve o comparte.

"Amazon es dueña de MGM, Apple compite por los Emmy y los Oscar, e Instagram es el siguiente rival. YouTube acaba de superar a la BBC en audiencia media mensual", expone Ted Sarandos, CEO de Netflix.

La televisión ha dejado de ser el centro y el móvil se ha convertido en un terreno decisivo. Ahí, TikTok y YouTube llevan ventaja, y Netflix, líder mundial en suscriptores, se ve obligada a aceptar que, en el teléfono, juega en un campo diseñado por otros.

YouTube marca el estándar publicitario...

Lo más curioso de todo es que, mientras Netflix y Disney+ se mueven hacia el móvil, YouTube recorre el camino inverso y quiere ser la gran ventana del salón. El servicio de Google está acercándose cada vez más a la experiencia de la televisión tradicional, con aplicaciones específicas para smart TV y dispositivos de streaming y una apuesta deliberada por los contenidos largos, los directos y los canales temáticos.

Ese movimiento se sostiene sobre una máquina publicitaria que no deja de crecer. En el primer trimestre de 2026, el negocio de anuncios de YouTube superó los 9.800 millones de dólares, con un crecimiento de doble dígito respecto al año anterior y un peso creciente dentro del conjunto de los servicios de Google. La compañía presume de que los usuarios ven más de 200 millones de horas de contenido de YouTube al día en televisión conectada y de que millones de canales están publicando vídeos cortos de forma constante.

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Los últimos datos de Nielsen muestran un cambio en el consumo de los contenidos en streaming | Imagen generada con IA

Evidentemente, este crecimiento publicitario es perjudicial para nosotros como espectadores. Los días en los que el usuario se encontraba con un anuncio corto antes del vídeo son ya casi un recuerdo, porque ahora lo normal es que la publicidad llegue en dos o tres tandas, con duraciones que superan con creces los seis segundos y que, en muchos casos, obligan a esperar quince, veinte o incluso sesenta segundos antes de poder saltarlos. En vídeos largos, los cortes publicitarios se multiplican.

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Pese al descontento de buena parte de la audiencia, YouTube no tiene intención de frenar. La plataforma se ha convertido en un paraíso para los anunciantes, hasta el punto de que actores tradicionales de la televisión y el streaming admiten que ya no se comparan solo con otras plataformas de vídeo bajo demanda, sino directamente con YouTube a la hora de diseñar sus estrategias publicitarias. Los grandes anunciantes han encontrado en la app de televisión de YouTube un espacio donde pueden replicar la lógica del prime time, pero con una segmentación mucho más precisa.

...con Asia como el frente clave

Con todo, el duelo entre YouTube y Netflix no se entiende sin mirar a Asia. En los últimos resultados trimestrales de la gran N roja, la compañía ha destacado un crecimiento de suscriptores especialmente fuerte en Japón, impulsado por la emisión del Mundial de Béisbol, un acontecimiento deportivo de enorme seguimiento en el país.

Pero lo más importante para ellos es la apuesta sostenida por el anime, un género que se ha convertido en uno de los principales vectores de expansión global de la plataforma. En los últimos años, Netflix ha ido ganando terreno hasta convertirse en el servicio preferido para ver anime en buena parte del mundo.

El informe Anime Global White Paper 2026 lo sitúa en cabeza en siete de nueve países analizados, incluidos mercados tan relevantes como Estados Unidos, gracias a una combinación de producciones originales, acuerdos de licencia y una integración del anime en el catálogo general que les sitúa al alcance de un público mucho más amplio que el nicho tradicional. Según datos internos, alrededor de la mitad de sus suscriptores consume anime de forma regular.

Anime en Netflix
Anime en Netflix | Fuente: Netflix

Sin embargo, ese liderazgo global tiene dos grandes excepciones en Japón y China. En ambos mercados, los servicios dominantes en consumo de anime son plataformas de vídeo abiertas y financiadas por publicidad, como YouTube en el caso japonés y Bilibili en el chino. Dicho de otra manera, allí donde se origina gran parte de la producción de anime, Netflix sigue por detrás de rivales que no se basan en la suscripción sino en el acceso gratuito.

Por tanto, ganar relevancia en estos países es un nuevo reto de mercado, sobre todo no solo para sus intereses, sino para perjudicar a los de YouTube como nuevo enemigo global. La corona del vídeo la sigue teniendo la plataforma de Google, pero en los últimos años Netflix ha obtenido los medios y la fuerza como para ser considerado un serio aspirante al trono.