Gil Marín, consejero delegado del Atlético de Madrid, ha sido seriamente criticado por muchas decisiones que ha tomado en el club. Una de las más recientes es la de Samu Omorodion, que ahora está en manos de las filas del Oporto, rindiendo como nunca y generando cuestionamientos sobre si el equipo realmente tomó la decisión correcta al dejar ir a un futbolista tan joven y con gran potencial. Es importante señalar que hay otra situación similar que le está haciendo sombra a la entidad colchonera, especialmente en relación con un fichaje que no ha resultado como se esperaba.
Es decir, las expectativas que había con él no han sido cumplidas, y es por ello que la entidad comienza a ver que el hecho de que este jugador no esté rendiendo podría ser una condena, sobre todo en una campaña tan larga y desafiante, donde se requiere que todos sus efectivos estén finos.
La realidad es que este futbolista, al que el club le dio el voto de confianza, no está dejando buenas sensaciones. Es aquí donde Gil Marín intenta, en la medida de sus posibilidades, romper con ese fichaje que, en su momento, fue clave para el equipo, pero que en el campo no se está traduciendo en buenos resultados.
Además, hay que destacar que la afición ha empezado a dar dardos, cuestionando no solo el trabajo del futbolista, sino también la forma en que Diego Simeone está gestionando el equipo, ya que no les está sacando partido a sus jugadores.
De hecho, en este ciclo de campaña también se han escuchado rumores que hacen referencia a la posibilidad de que el conjunto del Civitas Metropolitano pida un cambio en la dirección técnica, para así tratar de sacar un nuevo proyecto que no sea el de Simeone, que ya tiene más de una década y parece estar caducando. Veamos más detalles en el siguiente material.
6Sorloth, una apuesta de futuro para Gil Marín
Sin embargo, a pesar del mal momento, en el Atlético de Madrid de Gil Marín parece que mantienen la fe en que Sorloth logrará revertir la situación que está viviendo en estos momentos.
Recordemos que el club invirtió cerca de 40 millones de euros en su fichaje, lo que refleja la confianza en su potencial como delantero.
Además, Gil Marín y la directiva rojiblanca se muestran pacientes y esperan que el atacante noruego recupere pronto su olfato goleador.


