La Gen Z ha decidido que ponerse pantalones vaqueros para bajar al súper es cosa de boomers. Y lo está demostrando.
El llamado NBN (nightwear by night, que en realidad ahora es nightwear by day) lleva semanas inundando TikTok y ya se ha trasladado a las calles de medio mundo: pijamas de seda en cafeterías de Malasaña, conjuntos de raso en brunchs de Barcelona y batas estampadas en la cola del Mercadona. La tendencia, que parecía un capricho efímero, lleva camino de quedarse hasta el otoño.
Qué demonios es el NBN y por qué lo lleva medio TikTok
A ver, vamos por partes. El NBN nace como acrónimo de nightwear by night, una etiqueta que originalmente describía pijamas pensados para dormir bien y verse bien. El giro lo ha dado la Gen Z al sacar la prenda del dormitorio y plantarla en cualquier escenario diurno: cafeterías, supermercados, terrazas, incluso oficinas con dress code blando.
Los vídeos con el hashtag ligado a la tendencia llevan semanas escalando posiciones. Conjuntos de raso, camisones largos con zapatillas deportivas, pantalones de pijama con blazers oversize. La estética es deliberada: parecer recién levantada pero con todo medido al milímetro. Caos, pero caos del bueno.
La lectura de fondo es la de siempre cuando algo así explota: la Gen Z reclama comodidad sin renunciar al statement estético. Después de años de jeans incómodos y tops imposibles, el pijama es una declaración de principios. Y un poco de pereza también, seamos honestos.
Por qué está triunfando justo ahora (y no en 2019)
El pijama en la calle no es nuevo. Rihanna lo llevaba en 2014, Kendall Jenner lo paseó en 2017 y los desfiles de Dolce & Gabbana llevan décadas insistiendo. Pero esto es distinto.
La diferencia es el contexto. Tras la pandemia normalizamos vestir cómodos en casa, los pantalones de chándal se convirtieron en uniforme oficial y ahora la barrera entre ropa de dentro y ropa de fuera se ha desdibujado del todo. El pijama es la última frontera del 'cómodo es bonito', y la Gen Z, que lleva años tirando muros, lo ha cruzado sin pedir permiso.
Hay también una dimensión económica. Los conjuntos de pijama de raso o algodón decente cuestan menos que un look completo de calle, sirven para dormir y para salir, y duran más temporadas porque las hechuras son atemporales. Para una generación con el alquiler asfixiándole el bolsillo, el doble uso tiene sentido pleno. Tela.
Y, claro, está TikTok. La plataforma premia lo visualmente potente y lo fácilmente replicable. Un pijama de seda con zapatillas blancas cumple las dos condiciones: foto bonita, replicable con lo que ya tienes en el armario.
De Coco Chanel a la cafetería de tu barrio: el pijama como statement
El pijama como prenda de calle tiene más historia de la que parece. En los años veinte, Coco Chanel popularizó los beach pyjamas entre las élites de la Riviera francesa, prendas amplias y fluidas pensadas para los paseos de mediodía junto al mar. Puedes leer cómo aquellas piezas marcaron el inicio de la moda moderna en la entrada de Coco Chanel en Wikipedia. Cien años después, la silueta vuelve con otro nombre y la misma idea: vestir cómodo es un acto de poder.
La diferencia ahora es democrática. Lo que antes solo se permitían los Vanderbilt en Cannes hoy lo replica cualquier estudiante de Comunicación con un pijama de Primark y unas Adidas Sambas. Eso sí, hay que matizar: la tendencia funciona cuando hay intención. Bajar a por el pan en el pijama de los Reyes Magos de hace tres años no entra. El NBN exige tejido decente, conjunto coordinado y al menos un complemento que diga 'esto es a propósito': zapatillas potentes, gafas grandes, un bolso estructurado.
¿Aguantará la tendencia hasta otoño o se quedará en flash de primavera? Yo creo que tiene recorrido. La estética está alineada con el quiet luxury que lleva dos años dominando, y el componente comodidad es difícil de derrotar una vez probado. Lo que sí hay que vigilar es la deriva: cuando una marca de fast fashion saque su 'colección NBN' a precio inflado, sabremos que el ciclo está terminando. De momento, disfruten del raso. Y de no tener que cambiarse antes de bajar al brunch.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿De qué va exactamente? El NBN es la tendencia de salir a la calle en pijama (de raso o algodón fino) como look intencional, no como descuido.
- 🔥 ¿Por qué importa? La Gen Z normaliza el doble uso de la ropa: comodidad, ahorro y estética en una sola prenda.
- 📲 ¿Por qué está en todos los móviles? TikTok lo ha convertido en challenge visual replicable con lo que ya tienes en casa.



